Venezuela ensaya producción de soya en la región centroccidental

Prensa Mincyt/Miroslava Cariel.- Investigadores evalúan el comportamiento agronómico del cultivo de dos variedades de soya en el estado Falcón. Se trata de un proyecto de evaluación, producción y cultivo de esta leguminosa que desarrollan, de manera conjunta, la Corporación para el Desarrollo Científico y Tecnológico (Codecyt), ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt), y la Universidad Politécnica Territorial Alonso Gamero (Uptag).

A través de esta alianza que se ha establecido con el equipo rectoral y docentes de la Uptag, productores y académicos mantienen el monitoreo de los avances de este cultivo a través de diversas actividades formativas. Una de ellas fue un conversatorio, realizado recientemente, en donde participaron representantes de asociaciones de ovinos y caprinos, de ganaderos y de productores agrícolas interesados en este cultivo como materia prima en la formulación de alimentos para animales.

Es importante señalar que la producción de esta proteína permitirá disminuir las importaciones de soya, cuyo uso es estratégico para el consumo humano y para la alimentación de animales, como lo destaca Frank Ramón Zamora, investigador de Codecyt y coordinador del proyecto.

En Falcón, hay muchas expectativas positivas en torno a la producción de soya. “La intención es multiplicar semillas para entrar en mayores superficies y, así, poder contribuir a la producción de alimentos balanceados para animales”, comunica Zamora.

La soya: cultivo con demanda en alza

La soya es un recurso de alta demanda en el mundo. De ser una leguminosa exótica, conocida solo por vegetarianos, la soya o soja ha pasado a erigirse en un alimento de prestigio. En los últimos años, ha sido el cultivo agrícola con mayor crecimiento comercial en el mundo, según reportan diversas fuentes especializadas.

La soya es una leguminosa de ciclo anual, de porte erguido, que alcanza entre 0.50 y 1.5 m de altura. Posee hojas grandes, trifoliadas y pubescentes. Su nombre científico es Glycine Max (L.), pertenece a la familia Fabaceae y en otros países se la conoce popularmente como soya (Portugal, Francia e Inglaterra), soia (Italia) y sojabohne (Alemania).

China e India son los dos grandes consumidores del producto de esta planta oleaginosa y sus derivados. Debido a su creciente demanda, se ha incentivado el cultivo en Suramérica, especialmente en Brasil, Argentina, Paraguay, Bolivia y Uruguay que son grandes productores de este rubro. Esta parte del continente ha pasado de aportar el 44.7 % de la producción mundial a sumar el 50.6%.

Las perspectivas de crecimiento de la demanda hacen prever una continuación en el alza de la producción. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estima que la producción global superará los 500 millones de toneladas en 2050, lo que duplica el volumen cosechado en 2010 y gran parte de esa demanda tendrá que ser atendida desde Suramérica.

Este contexto es especialmente importante para Venezuela, pues, de acuerdo con algunos especialistas, el país tiene un potencial superior a 2 millones de hectáreas para desarrollar este cultivo.