Ministra Gabriela Jiménez: Trabajamos para repensar la ciencia en Venezuela

Prensa Mincyt/Karina Depablos.- De acuerdo con la ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez-Ramírez, pese a los graves efectos de las medidas coercitivas unilaterales, la crisis ambiental planetaria, la crisis del sistema capitalista y la pandemia de COVID-19, el pueblo venezolano ha dado un paso adelante y ha asumido el momento histórico que enfrenta con ingenio, investigación e innovación.

“En Venezuela, trabajamos para repensar la ciencia, para reorganizar las capacidades productivas desde la ciencia, la tecnología y la innovación. Impulsamos la actividad científica venezolana al reactivar el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación junto al Consejo Científico Presidencial que es una instancia dedicada a priorizar las líneas de investigación del país para darle mayor cabida al talento 100 % venezolano”, manifestó.

Durante su participación en el programa Enclave política, transmitido por Telesur, Jiménez-Ramírez declaró que uno de los objetivos del V Congreso Venezolano de Ciencia, Tecnología e Innovación (Covecyti) es debatir y generar saberes para enfrentar los grandes desafíos de Venezuela.

“El Congreso de Ciencia comienza este lunes 29 de noviembre. Convocamos a todos los actores públicos y privados, las universidades, los centros de investigación y los movimientos de base de movilización del pueblo. Significa que todo el pueblo venezolano que forma parte del sistema tiene el derecho de contribuir a formar parte del conocimiento, no es un espacio exclusivo académico”, resaltó.

Según la titular de la cartera científica, desde 1999, los venezolanos cuentan con una Constitución Nacional que reafirma el espacio de la ecología de los saberes y esto permite dar diversidad y apertura a todos los sectores del país.

“Hablamos de diversidad de pensamientos, credos, saberes, conocimientos. Hay pensamientos de equidad y una justa participación de todos los actores, comunidades indígenas, comunidades afrodescendientes, sectores industriales, campesinos, pescadores, movimientos industriales. Eso significa armonizar las formas y los procesos de generación de conocimientos para no solo quedarnos en el espacios clásicos que nos ha impuesto la modernidad como un formato de generación de conocimientos y que también reproduce los modelos del capitalismo”, expresó.

Biotecnología venezolana

La ministra para Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez-Ramírez, explicó que, en los últimos 12 años, la Alianza Científico-Campesina ha logrado mostrarle al mundo que el campo es un espacio de investigación participativa que reúne a las comunidades campesinas con los especialistas en biotecnología vegetal.

“La Alianza Científico-Campesina es una expresión de los movimientos campesinos y sus saberes, en donde la familia campesina es el epicentro de todos los procesos de generación de conocimientos. Son actores del Sistema Nacional de Ciencia, no tienen una bata de laboratorio clásica, pero la investigación ocurre en el campo, trabajan con la crisis ambiental, por ejemplo, déficit de agua, pueden identificar semillas que sufren estrés hídrico, que son semillas ancestrales y tienen un manejo propio de nuestras comunidades indígenas también”, detalló.

Insistió en que este proyecto nacional resguarda la biodiversidad y promueve la producción de alimentos sanos y autóctonos lo que se traduce en soberanía agroalimentaria y en seguridad alimentaria para los pueblos.

En este sentido, agregó que el Gobierno nacional hace grandes esfuerzos para incluir a los consejos productivos de trabajadores de los espacios industriales así como a todo el sector educativo para promocionar la ciencia y la tecnología como herramientas para generar bienestar social al resolver problemas reales.

“También contamos con el programa Semilleros Científicos; los maestros y profesores de las escuelas básicas impulsan el amor por la ciencia y la tecnología desde temprana edad, a través de actividades lúdicas. Nuestra meta es armonizar los sectores del sistema y permitir el encuentro y el reconocimiento de todos los saberes. Queremos apropiarnos de nuevo de la ciencia y tecnología para producir y enfrentar este momento histórico de bloqueos y ataques”, enfatizó.

Ciencia abierta

La ministra Gabriela Jiménez-Ramírez comentó que diversas naciones del mundo trabajan en conjunto para impulsar la democratización del conocimiento para el bienestar común.

“En el 75 aniversario de la Unesco se promovió un documento que define la ciencia abierta como un elemento fundamental para encontrarnos en la complementariedad de la infraestructura tecnológica, en garantizar los beneficios de las ciencias para toda la humanidad. El conocimiento como derecho humano, la educación y que estos elementos nos permitan a todos/as apropiarnos de tecnologías y procesos que nos permitan descolonizar los procesos de la producción tecnológica que nos ha impuesto la modernidad”, subrayó.

Indicó que, aunque el 73 % de la investigación mundial está concentrada en EE. UU. y China, también esto representa una oportunidad para que los pueblos se unan en la construcción de saberes y conocimientos.

“Nuestros pueblos pueden construir programas de formación de talento de alto nivel en conjunto, y esa infraestructura tecnológica y esa infraestructura científica se puede, de alguna forma, extrapolar entre nuestros pueblos. Los pueblos que tenemos una misma cosmovisión y un mismo origen; es promover el bienestar colectivo desde nuestros principios, desde nuestra historia, desde nuestra mirada, desde nuestros valores”, acotó.

La pandemia no ha terminado

La titular de la cartera científica venezolana alertó a la población sobre la detección en Sudáfrica de una nueva variante denominada “Ómicron”, lo que significa que deben continuar las investigaciones en todo el planeta para garantizar la salud de los pueblos.

“Para construir bienestar social debemos compartir las herramientas tecnológicas, compartir las plataformas y compartir, inclusive, los datos epidemiológicos, cómo se comporta la inmunogenicidad de nuestras comunidades indígenas, de niños, adultos mayores y cuánto tiempo duran los anticuerpos posvacunación. En Venezuela, realizamos un ejercicio de soberanía en materia científica, y bienvenidos sean todos los desarrollos de los hermanos cubanos; porque tenemos un punto en común: que la ciencia es un elemento de bienestar colectivo, y no podemos privatizar el conocimiento y mucho menos privatizar la salud”, puntualizó.

En Portuguesa debaten sobre fortalecimiento de capacidades productivas

Prensa Mincyt/Karina Depablos.- En el contexto del V Congreso Venezolano de Ciencia, Tecnología e Innovación (Covecyti), investigadores/as, hacedores de la ciencia, profesionales y estudiantes del estado Portuguesa debatieron sobre la necesidad de crear un instrumento de gestión colectiva regional para impulsar las alianzas científicas y capacidades productivas locales.

De acuerdo con Simón Bonilla, presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Ciencia y Tecnología (Fundacite) de Portuguesa, este conversatorio sirvió para plantear la fundación del Consejo Científico, Tecnológico y de Innovación de la región, con el fin de consolidar espacios de trabajo para el asesoramiento, apoyo técnico y desarrollo de proyectos de investigación prioritarios en el área científico-tecnológica.

“Más de 20 personas participaron en la actividad. Los asistentes provenían de diversos entes del Ministerio de Ciencia, así como de la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora (Unellez), Universidad Nacional Experimental Politécnica de la Fuerza Armada (Unefa), parques científicos tecnológicos del estado, Alcaldía de Guanare, Dirección de Ambiente y Ordenamiento Territorial (DAOT), Consejo Legislativo de Portuguesa, voceros de las Mesas Técnicas de Telecomunicaciones, investigadores del área de salud, y Policía Nacional Bolivariana”, detalló.

Asimismo, Bonilla comentó que, al finalizar el conversatorio, los asistentes acordaron promover la articulación de los actores del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología que hacen vida en Portuguesa, con el objetivo de desarrollar nuevas políticas regionales y programar actividades que reimpulsen la investigación e innovación en las áreas estratégicas (economía, salud, ambiente) de la nación, a corto y mediano plazo.

“Trabajaremos también con investigadores/as, profesores/as y estudiantes de las universidades para conocer de cerca sus necesidades y capacidades científico-tecnológicas. Igualmente, nos acercaremos y trabajaremos con estudiantes y profesionales destacados en las diferentes áreas de estudio para impulsar sus trabajos de investigación y proyectos productivos”, manifestó.

Yaracuyanos debaten cómo recuperar la salud después de padecer COVID-19

Prensa Mincyt/Karina Depablos.- En el marco del V Congreso Venezolano de Ciencia, Tecnología e Innovación (Covecyti), más de 60 profesionales, investigadores/as, innovadores/a, así como estudiantes de la Universidad Nacional Experimental de Yaracuy participaron en el conversatorio denominado “Alimentación, salud y vida en tiempos de pandemia. Una perspectiva para el buen vivir”.

De acuerdo con Trino Barreto, presidente del Centro de Investigaciones del Estado para la Producción Experimental Agroindustrial (Ciepe), esta actividad tuvo como objetivo difundir orientaciones a la comunidad para cuidar la salud individual y colectiva luego de enfrentar y superar la COVID-19.

“La humanidad está viviendo tres etapas fundamentales: la etapa pre-COVID-19, COVID-19 y la pos-COVID-19. La primera tiene que ver con las medidas básicas de bioseguridad y cómo intentamos escapar del contagio del SARS-CoV-2; la segunda, cuando nos contagiamos y se nos hace imperativo tratar de controlar el miedo y la depresión, porque esto baja las defensas del cuerpo y te agrava más”, manifestó.

En cuanto a la etapa pos-COVID-19, Barreto explicó que al inicio de la pandemia nadie tomaba en cuenta esta situación; pero, con el pasar del tiempo y con el incremento del número de muertes por complicaciones, luego de padecer el nuevo coronavirus, la población ahora ha centrado su atención en recuperar su salud luego de la enfermedad. 

“Hay muchos casos de muertes por complicaciones porque la gente, aunque supera la enfermedad, se descuida y entra en colapso por afecciones respiratorias, hepáticas o cardíacas. La clave es la alimentación en el proceso pos-COVID-19; las personas deben llevar una dieta nutritiva y balanceada con muchas frutas, vegetales y verduras. Comida y cocina al natural, mucho reposo y evitar el estrés”, enfatizó.

Aseveró que, lamentablemente, el modelo de desarrollo capitalista restringe a la población mundial en el acceso a alimentos sanos y variados, debido a que de las 260 mil especies vegetales con potencial de consumo solamente se ingieren 10.

“Aunque el capitalismo es un mecanismo perverso que está en decadencia ha causado que la gente sea más vulnerable, y ahora con la pandemia, la crisis mundial se ha recrudecido. La humanidad está atravesando un proceso de deterioro alarmante de sus relaciones con la naturaleza. La pandemia nos llama a repensar el modelo civilizatorio actual”, afirmó Trino Barreto.

En este  sentido, comentó que el Centro de Investigaciones del Estado para la Producción Experimental Agroindustrial trabaja en una propuesta de una sopa deshidratada llamada “anti-COVID-19”, enriquecida con colágeno y diversos vegetales autóctonos.

“Con una hornilla eléctrica se pueden preparar 4 o 5 porciones por sobre. Es una sopa deshidratada como las sopas comerciales que vienen en sobrecito, pero sirve para los pacientes positivos con COVID-19. Con este proyecto se pueden reducir los costos de la alimentación de los pacientes en los centros centinelas. Es una propuesta innovadora hecha por venezolanos”, destacó.