Venezuela cuenta con nuevo Polo Científico-Tecnológico

Prensa Mincyt/Karina Depablos.- Este miércoles 15 de septiembre, el presidente Nicolás Maduro anunció la creación del Polo Científico-Tecnológico Venezolano como una nueva instancia unificadora de la ciencia aplicada que permita articular a todas las instituciones públicas y privadas para buscar respuestas reales y efectivas a los problemas del país y fomentar la recuperación del sistema económico-productivo nacional.

“Es imposible pensar en nuestra Venezuela potencia sin la integración y el despliegue de todas las capacidades de educación, conocimiento y ciencia. Un país como Venezuela, torturado por el imperialismo norteamericano y las oligarquías de este continente y el mundo; ha sido a través de la ciencia y la tecnología que hemos conseguido los caminos para destrabar problemas en la producción de los alimentos, en la recuperación industrial y petrolera y en otros sectores”, expresó.

En transmisión nacional de radio y televisión desde el Palacio de Miraflores, el primer mandatario reiteró que el mayor poder que puede tener Venezuela es el conocimiento para avanzar como una nación digna, soberana e independiente.

“He pedido que el Polo Científico-Tecnológico funcione en dos direcciones. Pido el apoyo a los científicos y las científicas del país. Una dirección es articular en un solo plan de acción todas las instituciones científicas del país. También podemos trabajar en una segunda fase, crear una segunda generación, el nacimiento de nuevas instituciones que estén alineadas perfectamente con la salud, educación de alta tecnología, comunicaciones, agricultura, industria, y en temas fundamentales del conocimiento”, resaltó.

Por su parte, la ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez-Ramírez, explicó que el nuevo Polo Científico-Tecnológico es un espacio de articulación del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología, en el cual se organizarán las áreas prioritarias de la nación que están definidas con base en las necesidades del pueblo como la salud, la alimentación, las telecomunicaciones, petróleo, ingeniería, entre otros procesos productivos.

“Hay 23 centros de investigación en el país que forman parte del Ministerio de Ciencia y de otros ministerios, y también tenemos los espacios de investigación adscritos a las universidades. Tenemos más de 5 mil actores del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología y las líneas de investigación están priorizadas en el Plan Ejecutivo de la Nación.  El Polo Científico-Tecnológico de Venezuela busca sumar y agrupar las capacidades productivas y técnicas del conocimiento para generar metodología, método y metódica para la solución de nuestras necesidades”, declaró.

Durante la instalación del Polo Científico –Tecnológico, fueron presentados al país diversos proyectos de investigación e innovación tecnológica, 100 % hechos en Venezuela, como son: desarrollo de un kit de diagnóstico serológico-cuantitativo para SARS-CoV-2; fabricación de aceite ozonizado con bajo grado de oxidación que se utiliza para afecciones de piel como psoriasis, dermatitis e irritación; desarrollo de soluciones sanitizantes con actividad antiviral para espacios grandes y de protección personal, con geles antibacteriales a base de nanopartículas de cobre o plata; proyecto de producción de bloques nutricionales con nanominerales para alimentación animal; fabricación de una crema antiescaras que posee propiedades protectoras y reparadoras de la piel para pacientes con baja movilidad y que también exhibe funciones contra la urticaria producida por las setas de la palometa peluda y, finalmente, la creación de un módem para conexión a internet con materia prima nacional.

IVIC desarrolla aceites ozonizados con propiedades medicinales

Prensa Mincyt/IVIC/Edith García.- En el marco de la creación del Polo Científico-Tecnológico, el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) presentó el aceite ozonizado para tratar distintas patologías de acuerdo con su nivel de oxidación.

El Polo Científico-Tecnológico Venezolano está orientado en dos dimensiones: unir capacidades de las instituciones científicas y crear entes en sintonía con las necesidades de salud, agro y educación.

Alexander Briceño, subdirector del IVIC, explicó que el aceite ozonizado es básicamente un aceite vegetal tratado químicamente a través de un proceso de ozonólisis que produce la oxidación de estos aceites y, dependiendo del grado de oxidación, va dirigido a tratar distintas patologías en el tema de salud, ya sea antibacterial, fungicida y antiviral.

“Este es un proyecto financiado por el Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y Tecnología que venimos desarrollando en el Centro de Química del IVIC y, en esta oportunidad, contamos con tres presentaciones con distintos grados de oxidación”.

La primera presentación tiene un grado de oxidación bajo y puede ser usado para afecciones en la piel; particularmente en psoriasis, dermatitis, irritación de piel.

Igualmente, “tenemos un aceite con mayor grado de oxidación con el que se pueden tratar micosis (hongos), es un agente cicatrizante de quemaduras y puede ser empleado en aquellas personas que padecen de pie diabético».

Briceño señaló que, recientemente, surgió una formulación de aceite ozonizado para el tratamiento de lepidopterismo, afección producida por contacto con la palometa peluda (Hylesia metabulus) y los síntomas que producen las setas que liberan esta mariposa, el cual es un problema de salud pública en la región de oriente debido a la proliferación sin control de esta especie en algunos épocas del año.

Para la producción a gran escala de estos aceites, contamos con la alianza estratégica con la empresa Phoenix Ozono, la cual se dedica a la producción de equipos de generación de ozono para el área industrial y médica.

“Con la asesoría de nuestros técnicos y sus ingenieros, se ha diseñado e implementado una planta semindustrial para la producción de escalamiento de estos aceites. La empresa cuenta con una capacidad importante ya instalada. Hablamos de una producción de cerca de mil litros por mes de estos aceites,  básicamente una materia prima para nuevas formulaciones, tanto en el tema de salud humana, así como su aplicación como biocida orgánico no tóxico para el tratamiento de virus, hongos y bacterias en cultivos agroecológicos y en procesos de cultivos de especies marinas en procesos controlados de piscicultura”, sentenció Briceño.