IVIC estrecha lazos con Academia de Ciencias de Rusia en materia científica y académica

Prensa Mincyt/IVIC/Edith García.- Potenciar las alianzas entre Venezuela y Rusia en materia académica y científica fue el propósito de la visita realizada al Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) por el representante de la Agencia de Cooperación de la Federación Rusa en Venezuela, Armen Melik-Shakhnazarov.

El diplomático informó que, en su país, se le da mucha importancia al sistema académico, de allí que cuenten con un sistema bibliotecario compuesto por 50 bibliotecas ubicadas en institutos y centros de investigación de la ciencia de Rusia, con unos 7 millones de copias de libros, revistas y publicaciones en ciencias naturales en lenguas extranjeras. En tal sentido, indicó que crear alianzas y, más adelante, firmar un convenio con el IVIC significaría un gran paso en la esfera científica de ambos países.

“Hacer el intercambio de información entre Rusia y Venezuela en materia científica me parece muy importante, porque nuestro país se encuentra un paso adelante en esta área en comparación con otros países y, por eso, podemos compartir información científica con Venezuela, que es un país con el cual tenemos relaciones amistosas hace más de 50 años”.

Explicó el representante de la Agencia de Cooperación de la Federación Rusa que está convencido de que el vínculo entre la Academia de Ciencias de Rusia y el IVIC será muy fructífero para ambos entes estatales en el intercambio de información, la organización de espacios de pedagógicos conjuntos, así como la difusión recíproca de los respectivos programas de formación académica.

Por su parte, Eloy Sira, director del IVIC, expresó su agrado por esta visita que busca promover el establecimiento de relaciones de cooperación en el tema académico.

“Las posibilidades de cooperación del IVIC con la Academia de Ciencias de Rusia es una opción muy interesante que puede dar frutos para ambos países, en aras de fortalecer los procesos de educación,  investigación e innovación para dar respuesta a las necesidades de los pueblos”.

Paleomapas de Venezuela, proyecto del IVIC que muestra el inventario paleontológico del país

Prensa Mincyt/IVIC.- Paleomapas de Venezuela es un proyecto que viene impulsando, desde 2009, el doctor Ascanio Rincón, jefe del Laboratorio de Paleontología del Centro de Ecología del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).

Este proyecto surge con el firme propósito de estudiar y realizar un inventario paleontológico en distintas localidades del país, para ubicar los registros fósiles de vertebrados e invertebrados y, así, ofrecer un aporte al conocimiento de la diversidad biológica del pasado.

Con el paso del tiempo, a este proyecto, se le han sumado expertos e investigadores de once países, como Estados Unidos, México, Costa Rica, Colombia, Perú, Ecuador, Brasil, Argentina, Chile, Francia y Gran Bretaña, y todas las publicaciones que se han realizado en el Laboratorio de Paleontología forman parte del Proyecto Paleomapas de Venezuela.

“Existen muchas colecciones en el país de las cuales no se tiene mucha información, entre ellas dos en la Universidad Central de Venezuela, una en La Salle, una en la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda, una en el Museo Casa de los Celis en Carabobo, una en la Fundación La Salle de Ciencias Naturales en San Carlos (Cojedes), una en La Universidad del Zulia y otra en Mérida. De allí que el proyecto tendrá un mapa interactivo que permitirá al usuario navegar directamente sobre las zonas de interés y obtener la información deseada”.

Rincón explicó que Venezuela cuenta con una riqueza patrimonial histórica muy importante en las zonas de Orocual, Urumaco, Carora, los Llanos, los Andes y Castilletes, entre otros lugares que son bandera y donde se tiene mucha información importante de base, la cual puede ser procesada por museólogos y museógrafos, siendo su fin último que llegue al público a través de museos.

“Paleomapas de Venezuela es un proyecto permanente, tomando en cuenta la riqueza paleontológica del país, por lo que es urgente la consolidación de un centro de paleontología, donde se pudieran reunir los expertos de Venezuela en este campo”.

El proyecto también contempla la preservación de los espacios donde se pueden ubicar los fósiles, tarea que va más allá del trabajo que se viene haciendo; sin embargo, no se debe suministrar toda la información en un mapa para evitar que los saqueadores causen daños en estos lugares.

IVIC publica libro comunitario de los jotï

Prensa Mincyt/IVIC.- El libro Ni Jotï aiye: ikyo jkwaini, libro comunitario joti: historia, territorio y vida, de Ediciones IVIC, es una obra que sumerge al lector en un recorrido por la cultura, costumbres y forma de vida de esta comunidad indígena asentada en el estado Bolívar.

La obra literaria es el resultado de la cooperación entre un amplío grupo de indígenas jotï de la comunidad Jwabekï jkyo (Kayamá) y los autores Eglee Zent y Estanford Zent, del Laboratorio de Ecología Humana del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), quienes durante décadas trabajaron para brindar al país y al mundo un libro que respeta, salvaguarda y reivindica los conocimientos tradicionales indígenas.

La obra surgió de tres grandes inspiraciones y preocupaciones para los jotï. La primera, experimentaron incremento de la inseguridad, problemas de salud, ambientales, económicos y hasta culturales, factores que tocaron profundamente la conciencia de los jotï que vieron amenazada su cultura amazónica, lo que los llevó a organizarse como Asociación Civil Jodena U.

La segunda, este pueblo organizado tiene la firme convicción para expandir su mensaje de vida basado en una ética de amor, bien, construcción y la generosidad que existe en el mundo, mensaje que han transmitido de generación en generación de manera oral y que consideran debe ser inculcado a las futuras generaciones jotï; y tercera, que la mayoría de los venezolanos conoce o sabe poco o nada sobre los jotï, que fueron contactados por primera vez por la sociedad venezolana no indígena en 1969.

Leer esta maravillosa obra es una invitación a la historia, territorio, mapas, cultura, economía, ecología, espiritualidad, rituales, cultura material y costumbres sociales de una comunidad que se abre al mundo y cuenta sus vivencias, con fotografías e ilustraciones que dejan a la imaginación volar en ocho interesantes capítulos que atrapa al lector desde el principio hasta el final.