Investigadores dedican parte de su tiempo a la reactivación de equipos vitales

Prensa Mincyt/ Yéssica Villamizar.- Jóvenes del programa Cayapa Heroica recuperaron equipos en los hospitales centinela Ana Francisca Pérez de León II, en Petare; y Dr. Eugenio P. D’ Bellard, en Guatire; ambos centros ubicados en el estado Miranda.

Tres ventiladores mecánicos, una cama clínica, un ecosonógrafo, una máquina de rayos X y otros aparatos quedaron habilitados para pacientes afectados por la COVID-19, en estos sectores de la Gran Caracas. 

Héctor Núñez, director de Desarrollo e Investigación del Centro Nacional de Desarrollo e Investigación en Telecomunicaciones (Cendit), indicó que, debido a la pandemia ha bajado la producción de componentes electrónicos a nivel mundial, un factor que se suma a la situación de guerra imperial que se cierne sobre el país.

“En esta oportunidad, participó un especialista en electrónica del Centro Nacional de Tecnologías de Información (CNTI) y un especialista en ingeniería electrónica del Cendit. Juntos, pusieron operativos estos equipos en ambos hospitales. Recordemos que, como consecuencia del bloqueo, muchas empresas se niegan a vender componentes a Venezuela”, refirió Núñez.

El director de Desarrollo e Investigación del Cendit expresó que cada equipo operativo significa mejor y mayor atención. 

Asimismo, señaló la importancia del conocimiento de la ciencia y la innovación: “Los integrantes de la Cayapa Heroica son investigadores que aplican sus conocimientos para resolver problemas inmediatos que atañen a la población en general, dedicando tiempo adicional para apoyar este tipo de iniciativas que deja operativos equipos vitales que forman parte del Sistema Público Nacional de Salud».

Investigadores venezolanos evalúan potencialidades de la mucuna para tratar el párkinson

Prensa Mincyt.- Mucuna pruriens es una leguminosa tropical que posee, en su composición, elevadas concentraciones de levodopa, el tratamiento oral más eficaz para el abordaje terapéutico de las manifestaciones motoras de la enfermedad de Parkinson. Esta planta se cultiva y crece en Venezuela.

Dos investigadores del Instituto de Estudios Avanzados (IDEA) han identificado, hasta ahora, tres variedades de Mucuna pruriens que serán usadas para la obtención de principios activos con efecto potencial para tratar este trastorno neurodegenerativo complejo vinculado con factores genéticos y ambientales.

“Sabemos que la leguminosa M. pruriens, conocida comúnmente como ‘toddy’, pudiera ser parte de una terapia complementaria contra el mal de Parkinson, ya que contiene un promedio de 4 % a 7 % de levodopa, en sus semillas. El objetivo de nuestro proyecto es identificar y cuantificar los contenidos de este aminoácido en las distintas variedades de mucuna que hay en el país”, apunta Juan Mateus, autor principal del estudio y jefe del Laboratorio de Biotecnología Agrícola, de la Dirección de Agricultura y Soberanía Alimentaria.

Esta investigación nació como una iniciativa orientada a dar respuesta a los más de 30 mil personas que padecen enfermedad de Parkinson en Venezuela, quienes, desde hace algunos años, enfrentan grandes dificultades para acceder a los tratamientos producto del bloqueo imperial del Gobierno de los Estados Unidos.

Mateus recuerda que, según evidencia científica, las semillas de M. pruriens contienen altas concentraciones de levodopa, aminoácido no proteico y precursor directo del neurotransmisor dopamina, un importante compuesto químico del sistema nervioso central, que participa en la emotividad, la afectividad, la comunicación neuroendocrina y la actividad motora fuertemente comprometida en la enfermedad de Parkinson. Este aminoácido tiene efectos significativos para reducir y controlar los síntomas del párkinson: rigidez muscular, temblores (discinesia), espasmos. También, sirve como alternativa para el tratamiento de otros trastornos neurológicos asociados al estrés oxidativo, como el alzhéimer; para regular la tensión, el estreñimiento, edemas, fiebre, úlceras; incluso ha mostrado tener actividad inhibidora de ciertos venenos de serpientes.

“Estamos recorriendo un camino que otros científicos ya han hecho. Pero es necesario dar esos pasos en el país no solo para identificar y cuantificar el perfil de levodopa en las variedades de M. pruriens locales, sino también para caracterizar los cultivares y sus respectivos rendimientos en los distintos territorios”, prosigue.

El equipo criollo, conformado por los científicos Darío Torrealba y Juan Mateus, confirma la presencia de tres variedades de M. pruriens en el país: negra, variegada (que tiene pinticas) y blanca crema. “En Venezuela, muchos conocen a la mucuna como ‘toddy’ porque, al hornear y moler la semilla, adquiere un sabor y una textura achocolatadas”, señala Mateus.

El agrónomo precisa que esta planta trepadora utilizada de forma milenaria en la India, como medicina natural —por tener unos compuestos fitoquímicos con acciones profundas sobre el sistema nervioso—, se cultiva en casi todo el territorio nacional, especialmente en zonas por debajo de los mil m s. n. m. Este bejuco, con hermosas flores moradas, crece en mayores cantidades en los estados Cojedes, Yaracuy, Barinas, Trujillo y Lara.

Pese a la evidencia que hay sobre las bondades de la Mucuna pruriens para tratar el párkinson, aún, hay otros compuestos fitoquímicos no precisados, dice el investigador. Pero la mucuna tiene todos los atributos para ser considerada como parte de una potencial terapia complementaria, o para el desarrollo de un fármaco a partir de la levodopa naturalmente presente en esta prometedora leguminosa, que incluso genera menos efectos secundarios que la versión farmacológica de levodopa-carbidopa.

“Este estudio nos da la oportunidad de evaluar, en detalle, las potencialidades de la M. pruriens. Queremos construir un banco de semillas de cada variedad de la planta, con la caracterización del contenido de levodopa en estas. Este sería un aporte valioso para avanzar en el aislamiento y en la caracterización de principios activos para potenciales fármacos contra el párkinson, así como para tratar otras enfermedades”, valora.

La investigación determinará, además, parámetros agronómicos con un enfoque agroecológico, como identificación de zonas con mayor y mejor capacidad de producción, rendimiento de kilo de semilla por hectárea, resistencia de las variedades a plagas. Los resultados serán compartidos para su uso en otros países del Sur.