Medidas de la OMS fueron clave para baja tasa de COVID-19 en Venezuela

Prensa Mincyt/Xinhua.- El haber seguido las medidas planteadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) «fue un acierto» que ha contribuido a que Venezuela tenga bajas tasas de contagio de la enfermedad del nuevo coronavirus, afirmó este el doctor en virología, Héctor Rangel.

De acuerdo con el experto del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), los resultados favorables se evidencian al comparar la situación de Venezuela con la de otros países que fueron más laxos en la toma de decisiones respecto al combate a la pandemia.

Aseveró que en la nación bolivariana ha sido «más lento el proceso» de expansión de contagios por COVID-19, gracias a las medidas de contención ejecutadas por el Gobierno y la población, en consonancia con lo recomendado por la OMS.

«Soy partidario de eso, que desde el inicio de la pandemia, cuando se detectó el primer caso en Venezuela y se decretó la cuarentena, la gente tuvo poca movilidad, eso contribuyó a que la dispersión fuese un poco más baja», declaró Rangel.

El virólogo explicó que «la movilidad limitada» ocasionada por las dificultades de conectividad aérea internacional por la que atraviesa el país, también favorecieron a la contención del virus.

Según el Gobierno nacional, hasta el momento, Venezuela registra 2377 casos confirmados, de los cuales el 83 % fueron «importados», a través de migrantes criollos que han retornado en las últimas semanas, fundamentalmente procedentes de países de América del Sur.

En ese sentido, el científico advirtió que el retorno de los migrantes venezolanos «expuestos a zonas que tienen una densidad de infección mucho más alta está complicando un poco la situación».

Argumentó que en la geografía venezolana los ciudadanos se adaptaron a las medidas sanitarias y de prevención que se ordenaron, tales como el uso de mascarillas, el frecuente lavado de manos y el distanciamiento físico.

Héctor Rangel forma parte del Centro de Microbiología y Biología Celular del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), y trabaja con un equipo multidisciplinario de científicos que hacen estudios sobre la COVID-19.

Para Rangel y el equipo de científicos venezolanos no hay «una diferencia marcada que nos diga que el virus» estudiado en la nación bolivariana «puede ser más agresivo o menos agresivo» que los que circulan en otras regiones del mundo.

«Nosotros hemos estado evaluando inicialmente la proteína de la espiga, que es la proteína relacionada con cómo el virus interactúa con la célula o con el receptor celular para enfermarlo», subrayó.

En Venezuela se investiga cómo bloquear enzima principal de la COVID-19

Prensa Mincyt/Fe y Alegría.- Héctor Rangel, biólogo con doctorado de la UCV y posdoctorado en EE. UU., informó que en Venezuela se realizan estudios teóricos que determinan la potencialidad de bloquear una de las enzimas de la COVID-19 y evitar la replicación viral en el organismo de la persona infectada.

Rangel explicó que han evaluado una biblioteca de 500 fármacos. Entre ellos, han determinado que existen 2 “con alta potencialidad de inhibir una de las enzimas del nuevo coronavirus”.

Indicó que estos se utilizan en terapias de VIH y son inhibidores de la proteasa VIH-1 (una enzima perteneciente al virus de inmunodeficiencia humana).

Dichos estudios abren la posibilidad de evaluar otro grupo de fármacos un poco más reducido en detalle para evaluar la potencialidad de inhibición del coronavirus.

Aseguró que si este fármaco proviene de medicamentos que ya se están utilizando para el tratamiento de otras enfermedades, “se tienen muchos pasos ganados porque ya sabes cuál es su efectividad en los humanos”.

En ese sentido, dijo que a nivel mundial se estudia el efecto de la cloroquina (fármaco que se utiliza en el tratamiento o prevención de la malaria) como potencial inhibidor de la COVID-19.

“Estos estudios han mostrado en ensayos de laboratorio controlados que se produce la inhibición de la replicación viral con cloroquina”, apuntó.

Añadió el investigador que el resultado dependerá de la distribución y concentración final de los fármacos evaluados en los tejidos donde el virus se replica.