Monjas de Chirgua comparten semillas con Escuela Agroecológica Montalbán

Prensa Mincyt/Karina Depablos.- La Alianza Científico-Campesina continúa su labor de construir una red de producción e intercambio agroalimentarios en todo el país.

En esta oportunidad, las mujeres rurales del Monasterio Santa María Reina de los Ángeles, ubicado en Chirgua, estado Carabobo, compartieron un lote de semillas de maíz ancestral de alta calidad genética, química, fisiológica y nutricional con los alumnos de la Escuela Agroecológica Montalbán para garantizar la materia prima para la elaboración de alimento balanceado destinado a conejos.

Estas semillas soberanas de maíz amarillo, variedad Inia 7, servirán para apoyar el proyecto de Cunicultura Familiar Sostenible que ejecuta la Escuela Agroecológica Montalbán, ubicada en Los Teques, estado Miranda. Además, estos jóvenes cuentan con el financiamiento del Programa de Pequeñas Donaciones en Venezuela y el apoyo técnico de la Corporación para el Desarrollo Científico y Tecnológico (Codecyt).

La ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez-Ramírez, informó que los alumnos de la Escuela Agroecológica Montalbán también entregaron 20 plantas de cacao criollo mejorado y 20 plantas de café de la variedad Castillo a las carmelitas descalzas de Chirgua.

“Fue una experiencia bellísima. La Alianza Científico-Campesina sigue rompiendo paradigmas porque facilita la construcción de redes de intercambio de semillas soberanas que favorecen la biodiversidad, así como el encuentro del pueblo campesino, la divulgación de saberes y la socialización de los procesos productivos para mejorar nuestra capacidad agrícola nacional”, explicó.

La titular de la cartera científica venezolana destacó que esta alianza, programa del Ministerio para Ciencia y Tecnología, ha sido exitosa y ha permitido apoyar la producción de alimentos sanos, ricos y soberanos para el pueblo, en tiempos de pandemia y de constante asedio imperial.

Sucrenses abren debate sobre proyecto de reforma de la Locti

Prensa Mincyt.- Más de 30 agricultores, docentes y líderes comunitarios del municipio Montes en el estado Sucre se unieron al debate sobre el proyecto de reforma de la Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación (Locti).

Esta actividad, organizada por diversos entes adscritos del Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt), se realizó en la Unidad Educativa José Luis Ramos, ubicada en la población de Cumanacoa, para discutir este instrumento jurídico que debe servir para luchar contra la desigualdad y construir la paz del pueblo venezolano, sobre todo ante el constante asedio imperial del Gobierno de EE. UU.

El municipio Montes es una de las jurisdicciones de mayor importancia agropecuaria del estado Sucre, por lo tanto, la participación activa de su población y de las instituciones públicas en la discusión del proyecto de reforma de la Locti representa la unión de esfuerzos para emplear eficientemente la ciencia y la tecnología en el aumento de la producción agroecológica en esta entidad oriental.

La jornada de consulta de la ley se desarrolló en cinco mesas de trabajo (una por cada capítulo de la ley) y permitió recoger planteamientos relevantes de los participantes.

Durante este encuentro, se presentaron las ventajas del proyecto de producción de papa soberana, impulsado por la Corporación para el Desarrollo Científico y Tecnológico (Codecyt), a un grupo de productores agrícolas orientales, con el fin de extender esta iniciativa agroecológica a las zonas altas del municipio Montes mediante la creación de núcleos semilleristas.

Agricultores de Gavidia en Mérida impulsan producción de alimentos nativos

Prensa Mincyt/Karina Depablos.- La Alianza Científico-Campesina llegó al páramo de Gavidia, ubicado en el municipio Rangel del estado Mérida, para cambiar por completo su rutina de producción agrícola.

Ahora, con el apoyo de la Corporación para el Desarrollo Científico y Tecnológico (Codecyt) ente adscrito del Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt), el pueblo campesino de Gavidia se dedica a rescatar semillas de papa nativa como método innovador y estratégico para garantizar la producción alimentaria.

De acuerdo con el maestro semillerista Bernabé Torres, en el páramo de Gavidia no se ha parado la producción de semillas a pesar de la pandemia.

“Hemos trabajado en pandemia, respetando la cuarentena. Si hubiéramos parado no tendríamos lo que tenemos ahora. Los invernaderos están preñaítos: no cabe una mata de papa. También tenemos trigo y avena. Tenemos de todo”, expresó.

Torres aseguró que, con la Alianza Científico- Campesina se le ha dado una vuelta al pueblo de Gavidia, en la Sierra Nevada de Mérida, puesto que ahora los trabajadores del campo cuentan con ayuda técnica y acompañamiento del Mincyt.

“Estamos trabajando de la mano con ellos, Codecyt; los agricultores de Gavidia nunca habían tenido esto, y nosotros estamos de la mano trabajando porque esa es la columna vertebral de este gran proyecto”, manifestó.  

El vocero de Gavidia comentó que ser semillerista es un trabajo tan exigente como la maternidad y la paternidad, porque se requiere de infinitas dosis de paciencia y compromiso.

“No todo el mundo es semillerista. Para ser semillerista, tienes que tener la paciencia del mundo. Es como criar un hijo muy pequeño, tienes que darle todo para verlo crecer. Tienes que ir sembrando, para ver cómo se va extendiendo y creciendo”, enfatizó.

Bernabé Torres explicó que, en el páramo de Gavidia, están muy contentos con los resultados obtenidos con el rescate y la multiplicación de las semillas nativas.

“El rescate de las papas nativas es un trabajo muy bonito. Aquí nos involucramos todos. La integración aquí es grande. Tenemos 6 niños y niñas, todos participan en la producción. Ellos saben de invernaderos, de todo el proceso, se saben todos los nombres de las papas y pueden explicarle a cualquiera. Todo es con el ejemplo. Ellos hacen lo que yo hago, me imitan. Así transmitimos el conocimiento de una generación a otra”, puntualizó.