300 agricultores se forman como semilleristas con la Alianza Científico-Campesina

Prensa Mincyt/Érika Hernández.- Académicos y campesinos venezolanos trabajan en colectivo para potenciar la producción nacional de semillas de cereales, hortalizas y leguminosas

Se trata de un proyecto entre la Corporación para el Desarrollo Científico y Tecnológico (Codecyt) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) dirigido a potenciar la producción de semillas soberanas, en los estados Mérida, Trujillo, Portuguesa y Miranda.

En esta iniciativa, participan 300 agricultores del país, quienes actualmente se forman en la producción artesanal de semillas (reproducción y producción primaria) a nivel comunitario con enfoque de resiliencia, que incluye el rescate de prácticas ancestrales y el empoderamiento de las comunidades en la gestión de riesgos agroclimáticos para la seguridad alimentaria y nutricional.

Carla Contreras, gerente de Proyectos de Codecyt, ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt), explicó que el ingrediente principal es el aporte de la agricultura familiar en el escalamiento de semillas de maíz, arroz, leguminosas y hortalizas de ciclo corto, rubros esenciales en la dieta del pueblo venezolano.

El proyecto de escalamiento parte del modelo de la Alianza Científico-Campesina, basado en prácticas agroecológicas y en el intercambio de saberes y experiencias para el rescate de semillas soberanas, que en el caso de la semilla de papa ya se han obtenido resultados exitosos en 13 entidades del país.

“Esta metodología de trabajo consiste en compartir, con las familias campesinas, insumos y asesoramiento técnico necesarios para la producción nacional de semillas de alta calidad genética. Es un aprendizaje mutuo. Los técnicos de Codecyt sostienen un diálogo permanente con los agricultores, y viceversa. Hay asesoría presencial y remota durante todas las etapas del proceso de producción de semillas”, dijo Contreras.

Otro aspecto importante del proyecto, destacó Contreras, es el fomento de la participación de las mujeres en el proceso de producción de semillas: “Además de promover la producción agroecológica, trabajamos en la reducción de uso de agroquímicos. Incentivamos la participación de las mujeres en el proceso de producción de semillas: buscamos que construyan conocimientos y se empoderen de otros saberes para contribuir al bienestar social en el territorio, la diversificación de la producción agrícola y el fortalecimiento de la agricultura familiar”.

La gerente de Proyectos de Codecyt indicó a los agricultores venezolanos, interesados en el proceso de multiplicación de semillas, pueden realizar su solicitud a través del correo electrónico: codecyt.semilleristas@gmail.com.

10 mil semillas de papa soberana obtuvieron agricultores de Táchira, Mérida y Trujillo

Prensa Mincyt.- Con el objetivo de cultivar y multiplicar semillas soberanas, se realizó el III Encuentro Nacional de Productores Semilleristas de Papa, en Mucuchíes, estado Mérida.

 En el marco de la Alianza Científico-Campesina, un grupo de productores andinos obtuvieron 10 mil semillas de papa para el próximo ciclo de siembra.

De acuerdo con el presidente de la Corporación para el Desarrollo Científico y Tecnológico (Codecyt), Juan Blanco, esta es una semilla básica cultivada en los Andes venezolanos para la conformación de 18 núcleos semilleristas.

“Este grupo de agricultores de Táchira, Mérida y Trujillo que obtuvieron, hoy, semillas de la Alianza Científica-Campesina tendrán acompañamiento permanente de investigadores venezolanos. Este es un convenio entre Codecyt, la red de Productores Integrales del Páramo (Proinpa) y el Ministerio para Ciencia y Tecnología. Todos buscamos que la producción sea respetuosa de la naturaleza y aporte al cambio de la matriz productiva”, manifestó Blanco.

Subrayó el vocero del encuentro que, con estas semillas soberanas de papa, los productores del eje de los Andes multiplicarán alimentos en sus realidades agroecológicas territoriales.

“Es un reto al que respondemos con amor, ciencia y organización.  Con el trabajo de familias campesinas y académicos trabajamos en la transformación de los sistemas alimentarios, desde la agroecología”, enfatizó el presidente de Codecyt.

Igualmente, Blanco comentó que este esfuerzo integra la lucha de distintos movimientos guardianes de las semillas del pueblo, frente al asedio imperial.

Vale destacar que algunos de los compromisos de los núcleos semilleristas de la Alianza Científico-Campesina son: cultivar comida diversa y nutritiva, cuidar la salud de los ecosistemas, enfrentar la privatización de la vida y preservar colecciones de semillas soberanas para darles un uso social.

Venezuela establece técnicas biotecnológicas para reproducir especies de plantas locales

Prensa Mincyt/Karina Depablos.- Desde el año 2014, en tiempos de Chávez, Venezuela ha logrado establecer procedimientos agrotécnicos para producir semillas soberanas, crear material de siembra alternativo, y colaborar con las exigencias del mercado agrícola nacional.

A través de la producción de vitroplantas o plantas in vitro, el Laboratorio de Mejoramiento Vegetal del Instituto de Biología Experimental de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y la Corporación para el Desarrollo Científico y Tecnológico (Codecyt), encontraron la forma de rescatar y multiplicar simientes de papa, café, zanahoria, ñame, caña de azúcar, batata, fresa, así como diversas especies ornamentales.

La profesora Maira Oropeza, coordinadora del Laboratorio de Mejoramiento Vegetal, explica que las vitroplantas son clones de la planta madre traída del campo, pero que se desarrollan en condiciones artificiales asépticas dentro de un recipiente hermético, sobre un medio de cultivo gelificado, enriquecido con soluciones nutritivas especiales y fitohormonas, bajo condiciones controladas de pH, luz y temperatura.

“A partir de un trocito de tejido de la planta en campo, podemos producir innumerables vitroplantas sanas. Con este proceso, tenemos índices de multiplicación mucho más elevados que los que ocurren en la naturaleza. La producción de vitroplantas consiste en inocular ese trocito de planta madre en un medio de cultivo; es como suelo pero estéril. Con los componentes medidos, sabemos exactamente cuánto potasio tiene, fosfato, nitrógeno y amonio”, expresó.

Biotecnología vegetal

De acuerdo con Maira Oropeza, doctora en Ciencias, mención Botánica, este sistema es muy eficiente, ya que de un trozo de tallo proveniente de una papa, con una o dos yemas, se pueden obtener hasta cien nuevos tubérculos; y de un trocito de hoja joven de caña de azúcar (menos de un centímetro) se obtienen 20 nuevas plantas.

“El medio de cultivo no es más que una imitación del suelo. Estamos seguros de que, si algo va a crecer allí, es una planta sana. Nosotros entregamos vitroplantas sin ninguna enfermedad. Eso significa que disminuimos el uso de insecticidas y pesticidas contaminantes del ambiente”, resaltó.

Del mismo modo, Oropeza comentó que aplicar la ciencia y la tecnología a las plantas, sus partes, productos y modelos ayuda a reducir los costos de producción agrícola, puesto que trabajan directamente con los campesinos para impulsar la seguridad alimentaria de Venezuela.

“Nuestros principales clientes y aliados son los Productores Integrales del Páramo (Proinpa), en San Rafael de Mucuchíes del estado Mérida. Hemos tenido mucha interacción con ellos y ellas, incluso hemos llevado personal del Instituto de Biología Experimental y Codecyt para acompañar sus procesos de formación y darles el apoyo técnico necesario”, enfatizó.

Oropeza añadió que el laboratorio ha iniciado un proceso de innovación tecnológica para ajustarse a las necesidades del país, sobre todo en esta situación de bloqueo imperial y guerra económica.

“Estamos buscando innovar de acuerdo con los requerimientos de Venezuela; desarrollamos propuestas para disminuir los costos de la producción de vitroplantas. Queremos sintetizar las hormonas de una manera artesanal. Si logramos sintetizar las cantidades de hormonas necesarias para multiplicar las plantas, eso sería un enorme avance. Un ahorro significativo de divisas para el país”, subrayó.

Diagnóstico de patógenos bacterianos

El Laboratorio de Mejoramiento Vegetal del Instituto de Biología Experimental de la UCV también ofrece el servicio de detección y diagnóstico de patógenos bacterianos asociados a una planta.

Maibelyn Junco, profesora del instituto, explicó que el objetivo de determinar un patógeno bacteriano es poder identificarlo, para combatirlo de manera más eficiente, ayudando al trabajador rural y a los productores agrícolas.

“La única forma de poder atacar la bacteria es identificándola, y usando el producto específico para su eliminación. Es un proceso muy riguroso, metódico y detallado. Hacemos pruebas bioquímicas, pruebas moleculares; hacemos aislamiento de ADN que determina si es una especie bacteriana y un mapa genético para llegar a la identidad”, puntualizó.

Junco, quien también se desempeña como docente de Fisiología Vegetal en la UCV, indicó que cuando los técnicos del laboratorio logran la identificación del patógeno, proceden a comprobar que sea la misma bacteria con un proceso de reinoculación en plantas sanas.

“Necesitamos detectar los mismos síntomas que tenía el tubérculo o vegetal inicial. Por ejemplo, si detectamos una bacteria en papa, comprobamos que ese aislado sea patógeno de papa, y se realiza una reinoculación en papas sanas. Verificamos sintomatología en hojas, tallo y fruto que sería el mismo procedimiento efectuado cuando tomamos la muestra inicial, esa que recibimos de las diferentes fincas de los agricultores del país”, manifestó la investigadora.