Discuten proyectos científicos para impulsar aparato productivo nacional

Prensa Mincyt/Karina Depablos.- Este lunes, especialistas, científicos y directivos del Ministerio del Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt) se reunieron para discutir los avances en materia de investigación y de los procesos de innovación dirigidos a impulsar el aparato productivo nacional, así como a garantizar el derecho a la salud del pueblo venezolano, en tiempos de pandemia y bloqueo financiero.

En su intervención, la ministra Gabriela Jiménez-Ramírez, aseguró que la ciencia y la tecnología juegan un papel fundamental para producir bienestar colectivo, sin embargo, comentó que la comunidad científica criolla necesita estímulos y apoyo para vencer las barreras y grandes dificultades impuestas por el Gobierno de EE. UU.

“Los investigadores del país, talento 100 % venezolano, han hecho un trabajo extraordinario en pandemia. Gracias a los laboratorios del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) se nos permite saber qué es lo que está sucediendo; con la vigilancia epidemiológica podemos conocer cuáles son las variantes del SARS- CoV-2 que circulan en el país”, manifestó.

La titular de la cartera científica explicó que, a pesar de las medidas coercitivas unilaterales, el Gobierno de Venezuela ha hecho un gran esfuerzo para acceder a las vacunas Anti-SARS-CoV-2, por lo que es necesario que la población que aún tengas dudas entienda que vacunarse es lo correcto y la mejor opción para mantener la salud individual y colectiva.

“Tenemos que construir una política diaria para aprender a convivir con el virus; no lo vamos a eliminar, debemos aprender a vivir con él. Debemos enfocarnos en la salud, diagnóstico, atención, convivencia económica y trabajo para aprender a vivir con el virus, con las vacunas y los tratamientos oportunos. Orgullosamente estamos avanzando en la vacunación masiva del pueblo venezolano”, detalló.

Insistió que, a pesar de los constantes ataques extranjeros, en Venezuela el Plan Nacional de Vacunación es un proceso masivo, gratuito que permite garantizar que los pacientes no se compliquen ni desarrollen síntomas potencialmente mortales.

«No es suficiente con que el pueblo venezolano tenga acceso a los alimentos y a la educación sino que el derecho a la salud es fundamental y la vacuna contra el SARS-CoV-2 es una bendición que no se le niega a nadie en nuestro país”, indicó.


Uniendo voluntades

La ministra Gabriela Jiménez-Ramírez acotó que la política del Gobierno venezolano está dirigida a acercar los centros de investigación a la gente y a reconocer a todos los actores dentro del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología para apalancar el sector industrial y productivo del país.

“Estamos trabajando en formar un polo científico-tecnológico en materia de investigación, desarrollo e innovación. Tenemos 3 áreas prioritarias: salud, ingeniería y soberanía agroalimentaria. Todos tenemos participación en esta estrategia que sirve para concentrar nuestras capacidades de investigación. Es una gran orquesta en donde todos participemos y vinculemos a más actores del sector nacional para la producción de bienestar desde el conocimiento”, puntualizó.


Aportes científicos sobre la COVID-19

A esta reunión, asistieron los investigadores Jacobus De Waard y Alexis García, quienes actualmente trabajan en estudios clínicos de la vacuna rusa Sputnik V en voluntarios y pacientes venezolanos.

En este sentido, el doctor en Microbiología Molecular, Jacobus De Waard, informó que, luego de hacer seguimiento, concluyeron que la vacuna Sputnik V genera anticuerpos en todos los voluntarios que recibieron la dosis, pero aclaró que una no es suficiente.

“Acordamos que la población necesita dos dosis de la vacuna rusa en comparación con otras. Además, concluimos que una dosis es suficiente para la gente que pasó por la COVID-19 previamente. Una dosis genera inmunidad suficiente para la persona. Consideramos también que una tercera dosis es necesaria para mantener el nivel de protección de la población y en eso estamos trabajando”, destacó.

Por su parte, Alexis García, magíster en Inmunología Clínica y coordinador de Extensión del Instituto de Inmunología (IDI) de la UCV, explicó que el trabajo comenzó en 2020 cuando inició en Venezuela el estudio fase 3 para evaluar la seguridad de la vacuna rusa Sputnik V.

“Trabajamos con lo que llamamos abrir códigos de los participantes y voluntarios. Es un estudio doble ciego: ni el paciente ni los investigadores saben qué es lo que está recibiendo el voluntario para evitar un sesgo en el análisis final. Después, todos recibirán sus vacunas y certificados de vacunación. Trabajamos en la inmunogenecidad de la vacuna, es decir, la respuesta inmune a la vacuna y la eficacia de la misma. Nos acompaña el Mincyt y el Ministerio de Salud”, añadió.

De acuerdo con el científico, al principio, hubo resistencia por la predisposición de la gente y las constantes críticas en los medios, sin embargo, García aseveró que más de 60 países han usado Sputnik V y ahora cuenta con gran aceptación en la población mundial.

“Tenemos mucho trabajo por delante. Fonacit nos ha financiado 5 proyectos y nos dedicaremos a diversas investigaciones como evaluar la respuesta inmunidad celular, la lucha cuerpo a cuerpo del sistema inmunológico, así como la inmunidad celular en un grupo de niños del Hospital J. M. de los Ríos y la evaluación de títulos de anticuerpos, RBD; hicimos el patrón de referencia de respuesta inmune para Venezuela con ayuda de Quimbiotec”, expresó.

Venezuela inicia monitoreo de seguridad e inmunogenecidad en voluntarios vacunados con Abdala

Prensa Mincyt/Karina Depablos.- Este miércoles, se dio inicio a la jornada de monitoreo de seguridad y seguimiento de la producción de anticuerpos contra el SARS-CoV-2 en 200 voluntarios que recibieron la vacuna cubana Abdala en el Consejo Comunal 28 de Julio ubicado en el urbanismo Fuerte Tiuna en Caracas.

La ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez-Ramírez, informó que este estudio tiene como objetivo evaluar cómo ha sido la respuesta inmunogénica en hombres y mujeres que recibieron las tres dosis de la vacuna Abdala hace mes y medio.

“Hoy, estamos haciendo seguimiento a una muestra de esta población inmunizada. Junto a la Comisión de Estudio de Vacunas, se determinará los títulos de anticuerpos neutralizantes y esto forma parte de la respuesta humoral. La vacuna Abdala tiene la proteína, el segmento RBD recombinante y se espera medir la producción de esos anticuerpos contra el virus asociados a la región RBD. Es un seguimiento, un trabajo de rutina que estamos haciendo no solo con esa vacuna sino con todas las dosis que llegan a Venezuela”, manifestó.

La titular de la cartera científica nacional resaltó la gran participación y receptividad de los voluntarios, quienes expresaron no haber presentado ningún efecto secundario luego de recibir las tres dosis de Abdala, una cada 15 días.

“Estamos viendo el gusto, la disposición y el nivel de conciencia de nuestro voluntariado. Este estudio es una muestra de que el pueblo venezolano está construyendo conocimiento, está asumiendo y entendiendo la responsabilidad colectiva que tenemos ante la situación de pandemia de COVID-19 y agradecemos como Ministerio de Ciencia y como Consejo Científico Presidencial la buena voluntad de los participantes. Hoy, esperábamos a 100 voluntarios y llegaron 200, duplicamos el número. Así estamos construyendo bienestar para la nación”, puntualizó.

Añadió la ministra que en dos semanas entregarán los resultados de este estudio pos inmunización a todos los participantes con el fin de avanzar con paso firme hacia la expansión del Plan Nacional de Vacunación.  Subrayó que un grupo de especialistas del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) y de la Universidad Central de Venezuela (UCV) apoyaron en la toma de muestras de Fuerte Tiuna y colaborarán con el análisis de los resultados.

Hablan los protagonistas

Leonor Suárez, cultora, de 63 años de edad, habitante del urbanismo Fuerte Tiuna, comentó que fue la primera persona de la zona en recibir la vacuna Abdala y para ella todo salió muy bien.

“Hoy vine a participar en el estudio porque tengo un compromiso, tengo una gran razón para venir. Tengo una responsabilidad con la salud de mi cuerpo y tengo una responsabilidad con la salud de mi patria. Quiero apoyar para ayudar a otros”, aseveró.

Por su parte, Pedro Rodríguez de 37 años de edad señaló que asistió a la convocatoria porque, como muchos voluntarios, desea saber sobre su estado de salud y si la vacuna tuvo éxito al generar anticuerpos contra el SARS-CoV-2.

La joven de 36 años Veruska Díaz, pareja de Pedro Rodríguez, agregó que no tuvo ningún efecto al recibir las dosis de la vacuna cubana y confía en que esta dosis haya logrado generar los anticuerpos necesarios para combatir el nuevo coronavirus.

Igualmente, Alejandro Núñez de 42 años de edad, habitante de Fuerte Tiuna, aseguró que participó en la jornada de seguimiento y control porque quiere colaborar con todo el proceso y con los esfuerzos que realizan en Venezuela para combatir a la COVID-19.

Vale destacar que, en el mes de junio de 2021, la República de Cuba donó a Venezuela 30 mil dosis del candidato vacunal Abdala, fabricado por el Centro de Ingenería Genética y Biotecnología de Cuba, para aplicarlas en 10 mil venezolanos y venezolanas que participaron de manera voluntaria.

Venezolanos realizan muestreo de aguas residuales para identificar SARS-CoV-2

Prensa Mincyt/Karina Depablos.- Un grupo de investigadoras del Instituto de Zoología y Ecología Tropical (IZET) de la Universidad Central de Venezuela (UCV) dio inicio al proyecto de monitoreo de partículas virales de SARS-CoV-2 en aguas residuales y detección de posibles focos de contagio por COVID-19 por localidades para efectuar abordajes epidemiológicos más específicos y efectivos.

De acuerdo con la bióloga y coordinadora del proyecto, Alejandra Zamora, la primera toma de muestras de aguas servidas para monitorear la presencia del SARS-CoV-2 en el ambiente se realizó en el Poliedro de Caracas, el pasado martes 10 de agosto, porque se ha convertido en un centro centinela para la atención del nuevo coronavirus.  

Explicó que este proyecto es un sistema que contribuye con la vigilancia epidemiológica para la alerta temprana, porque al detectar un aumento de la carga viral presente en el agua se pueden predecir escenarios donde hay comunidades de alta circulación del virus causante de la COVID-19.

“Aunque cada sitio tiene sus particularidades, hicimos un muestreo en el Poliedro de Caracas y lo tomamos como nuestro sitio de control porque sabemos que en ese lugar, esas aguas servidas, deberían tener el virus, considerando que ahí están recluidas las personas que tienen manifestaciones clínicas de COVID-19.  Tomamos las muestras a partir del colector marginal y para eso contamos con el apoyo de la cuadrilla de aguas servidas de Hidrocapital”, declaró.

En este sentido, indicó que este proyecto de investigación a cargo del Laboratorio de Ecología de Microorganismos de la UCV, y que cuenta con la participación del doctor Héctor Rangel y el equipo del Laboratorio de Virología Molecular del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), contempla muestreos semanales en sectores populares por lo que seguirán en las comunidades de Catia, Caricuao, Coche, Santa Mónica, San Bernardino y Petare para predecir escenarios de infección y determinar los niveles de circulación del SARS-CoV-2.

“Con apoyo de Hidrocapital haríamos una visita a cada sitio para ubicar los colectores marginales de los cuales vamos a tomar las muestras; esto es importante porque necesitamos tener la certeza que la muestra que vamos a tomar podemos asociarla con una población en particular. La utilidad que tiene este proyecto es que permite monitorear la presencia del SARS-CoV-2 en el ambiente y asociar esa presencia del virus con zonas particulares. En la medida que encontremos mayor carga viral podemos predecir que son zonas, pueblos, localidades que se van a complicar con una alta incidencia de casos positivos”, manifestó.

Una meta nacional

Alejandra Zamora, quien también es doctora en Ciencias, mención Ecología, aseguró que planean establecer un protocolo para detectar el virus en las aguas residuales de todo el país.

“El propósito es que una vez que se pueda estandarizar esta metodología acá en la ciudad capital se pueda ampliar este plan de monitoreo a nivel nacional. Esta técnica se llama epidemiología basada en aguas residuales y con ella se pueden detectar patógenos en general, virus y bacterias en aguas residuales, asumiendo este hecho fisiológico de que el patógeno es excretado en las heces incluso antes que uno sepa que está enfermo y muestre síntomas”, señaló.

La investigadora añadió que, a partir de los datos obtenidos en este proyecto, se pueden estimar focos de infección, lo que permitiría apoyar al sistema nacional de salud para que puedan dirigir la mayor cantidad de esfuerzos para la detección de casos en zonas con mayor prevalencia.

“En este proyecto de investigación, financiado por el Ministerio para Ciencia y Tecnología, a través del Fondo Nacional de Ciencia y Tecnología (Fonacit), me acompañan la doctora Nora Malaver y la licenciada María Rodríguez. Ya estamos en la fase inicial, se realizan ensayos de diferentes metodologías para la concentración del virus y una vez que se defina cuál es la metodología más eficiente, entonces se procederá a tomar muestras en diferentes puntos de la ciudad”, expresó.

Según la doctora Alejandra Zamora, el monitoreo de partículas virales de SARS-CoV-2 en aguas residuales es un proyecto de interés nacional que sirve como herramienta de apoyo al sistema de salud venezolano.

“Estamos muy contentos de poder llevar a cabo esta investigación. El equipo investigador tenía la idea y se buscó el financiamiento porque era algo que se estaba desarrollando en otros países y aquí también se puede hacer y sentíamos que debíamos participar y apoyar de alguna manera, buscar todos los mecanismos para superar esta pandemia lo más pronto posible”, subrayó.

Agregó que este proyecto monitorea al virus para poder enfrentarlo desde diferentes aristas no solo desde el diagnóstico clínico persona a persona sino al identificar a aquellos individuos que no saben que tienen la enfermedad o que por miedo, desinformación o razones económicas no asisten a los centros de salud para buscar ayuda.

“Digamos que si existe un foco de infección donde podamos detectar mayor concentración del virus esto le permitiría al Ministerio de Salud venezolano abocarse a esos lugares con mayor énfasis, con mayores recursos, que en lugares donde hay menos prevalencia, esto garantiza una atención más eficiente para la población”, enfatizó.

Finalmente, la especialista informó que esperan entregar los primeros resultados del proyecto de monitoreo de aguas residuales antes de finalizar el año 2021.