Secuenciación masiva puede inferir en nuevos blancos proteicos para elaboración de medicamentos

Prensa Mincyt/IVIC/Edith García.-En el marco del V Ciclo de Conferencias en Bioinformática y Biología Computacional 2021, la Unidad de Estudios Genéticos y Forenses del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), conjuntamente con el Grupo Regional de Estudiantes en Bioinformática de Venezuela (RSG-Venezuela) presentaron la videoconferencia denominada «Del genoma a la droga: nuevos enfoques en el descubrimiento de antimicrobianos», facilitada por el doctor Darío Fernández, del Instituto de Cálculo de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, Argentina.

Luego de la década dorada del descubrimiento de los antibióticos por 1940, descubrimiento que salvó millones de vidas durante el siglo XX, hoy podemos decir que los patógenos están contratacando, porque la resistencia a los antimicrobianos amenaza la prevención y el tratamiento de un rango incremental de infecciones causadas por distintos patógenos.

“Cada vez es mayor el número de infecciones, y los tratamientos se vuelven más difíciles debido a la pérdida de eficacia de los antibióticos, porque las cepas han ido evolucionando a lo largo del tiempo, en parte por causas que tienen que ver con el ser humano por la mala utilización de los antibióticos”, señaló el experto.

Fernández explicó el proceso de cómo, a partir de los datos de las ciencias ómicas, se pueden predecir blancos moleculares, y compuestos líderes que van a entrar en el flujo de desarrollo de nuevos antimicrobianos.

La secuenciación masiva y la disponibilidad de datos ómicos; es decir, no solo de datos genómicos, sino datos de expresión de esencialidad a escala genómica, permiten predecir nuevos blancos terapéuticos. A partir de estos, se inferiría qué fármacos pueden ser activos, todo esto de una manera costo efectiva con el uso de computadoras y herramientas bioinformáticas.

El desarrollo de fármacos implica la formación de talentos de alta calidad y una inversión de miles de millones de dólares. Esta situación hace que, en la actualidad, la investigación y el desarrollo de nuevos fármacos sea mucho más racional: comienza con la predicción del blanco molecular adecuado, luego se pasa a la generación de compuestos líderes capaces de unir y, en el caso de los antibióticos inhibir ese blanco molecular. Luego, se optimiza el compuesto líder para llegar a una droga que pasará a la fase preclínica y clínica y, por último, cumplir con todos los requisitos para ser llevado al mercado.

“Es crucial elegir un buen blanco molecular. Es acá donde la bioinformática puede darnos una ayuda increíble. Lo que buscamos es que, a partir de los genomas, uno puede inferir qué proteínas hay y, a partir de allí, obtener las estructuras y características de estas proteínas que pueden ser utilizadas como blancos moleculares, y con técnicas de dinámica molecular inferir qué drogas podrían llegar a unirse a los blancos seleccionados”, dijo el doctor.

Finalmente, es necesario resaltar las características que debe tener una proteína para ser un buen blanco molecular; por un lado, regular un proceso vital en bacterias y, por otro, el blanco elegido debe ser capaz de ser modelado por un compuesto tipo medicamento. En este caso, se debe tener en cuenta que no todas las proteínas tienen una estructura que permite, por sus características, unirse fácilmente a una droga.

Nuevo ciclo, nuevos integrantes

Se tiene previsto que estas videoconferencias continúen a lo largo del 2021, con una frecuencia mensual; son completamente gratuitas y abiertas al público, para participar solo debes registrarte a través de un breve formulario.

Esta actividad muestra principalmente la utilidad científica y social de la bioinformática en áreas diferentes a la salud pública, como la biodiversidad o la ciencia de datos, así que se esperan nuevas convocatorias para los próximos meses a fin de seguir nutriendo el conocimiento genómico.

Igualmente, se organizarán para este 2021, simposios y talleres relacionados con la bioinformática, que permitan integrar a los diversos estudiantes y científicos que desarrollan investigación en el campo de la biología computacional.

Para mayor información, pueden escribir al correo rsg.venezuela.20@gmail.com o seguirnos a través de la cuenta en Twitter @RSG_Venezuela.