Vacunarse contra el SARS-CoV-2 contribuye a mejorar la salud poblacional

Prensa Mincyt.- Este lunes, la ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez-Ramírez, aseguró que aplicarse la vacuna anti-SARS-CoV-2 es una gran responsabilidad individual y colectiva que sirve para atenuar la gravedad de los síntomas de la enfermedad COVID-19.

La titular de la cartera científica nacional comentó que, aunque este tema genera duras en la colectividad, cada persona del planeta vacunada contra el nuevo coronavirus queda protegida, por un período determinado.

“En la actualidad, dado el comportamiento de este virus y su complejidad, el período de protección de las vacunas es bastante restringido: pueden requerirse uno o más refuerzos. En caso de infectarse, la persona vacunada lo más frecuente es que curse una enfermedad leve, porque la vacuna permite adquirir, generalmente, anticuerpos y produce una respuesta inmune robusta”, expresó.

De acuerdo con la ministra Gabriela Jiménez-Ramírez, el riesgo de sufrir algún tipo de efecto secundario con las vacunas anti-SARS-CoV-2 es mínimo.

“Lo que se ha registrado es que la mayoría de los efectos secundarios son leves y se resuelven espontáneamente. Los riesgos derivados de sufrir esta enfermedad son muy superiores a los de vacunarse contra el virus. Al vacunarse usted contribuye a mejorar la salud poblacional”, enfatizó.

Sobran las ventajas

Para la ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, cada persona vacunada podría convertirse en un punto de corte en la cadena de transmisión del virus, y así se evita la dispersión de este.

“La vacunación trae grandes ventajas. Los anticuerpos que puede generar el organismo tras recibir la vacuna no solo nos ayudan a luchar contra el SARS-CoV-2, en caso de infección, sino que también reducen la probabilidad de que contagiemos a otras personas. Cada persona no vacunada está entre los eslabones débiles de la cadena y, al ser infectada, puede dar origen a virus con nuevas mutaciones que podrían escapar de los anticuerpos que poseen los ya vacunados”, detalló.

En tal sentido, explicó que la vacuna permite generar el llamado «efecto rebaño» o inmunidad comunitaria; en otras palabras: logra que una población completa se haga inmune a una enfermedad, ya que la probabilidad de contagio disminuye y así la propagación de la enfermedad es muy baja.

“La decisión de no vacunarse prolongará la pandemia durante mucho más tiempo, lo que provocaría un colapso del sistema de salud mucho más duro que el que ya vivimos en el mundo, especialmente en algunos sectores. La vacunación permitirá recuperar gradualmente la cotidianidad presencial”, acotó.

Según la ministra, la evidencia científica corrobora que aumentar los porcentajes de personas vacunadas en la población permitiría recuperar paulatinamente las actividades presenciales relacionadas con el trabajo, la cultura y el ocio, sin embargo, aclaró que es fundamental mantener las medidas de bioseguridad ya que esta primera generación de vacunas anti-SARS-CoV-2 no evita el contagio.

“Pese a los beneficios de las vacunas, es clave y muy necesario usar el tapaboca siempre, guardar la sana distancia física, higienizar las manos constantemente, mantener los espacios bien ventilados, evitar los lugares cerrados y atiborrados de personas”, puntualizó.