Jornadas de Apropiación Social de las Tecnologías Libres abre debate sobre proceso de descolonización mental

Prensa Mincyt.- En el marco del décimo cuarto aniversario del Centro Nacional de Desarrollo e Investigación en Tecnologías Libres (Cenditel), se realizaron las IX Jornadas de Apropiación Social de las Tecnologías Libres para generar un debate real sobre el significado de la ciencia y la tecnología y la necesidad de intensificar una transformación cultural en la región.

El panel invitado coincidió en que para que las tecnologías sean libres, debe haber un proceso de descolonización mental y de transformación de las relaciones sociales.

Esta actividad, organizada por Cenditel, tuvo como objetivo invitar a la colectividad a participar en la construcción de una geopolítica crítica del conocimiento.

El anfitrión del evento, Óscar González, presidente del Cenditel, señaló que no basta con tener acceso a las plataformas de macrodatos, “es clave liberar la información y el conocimiento para la toma de decisiones por parte de las instituciones y los demás sujetos, y la comprensión de asuntos vitales”.

En este sentido, el viceministro de Investigación y Aplicación del Conocimiento, Francisco Durán, comentó que los conocimientos del Sur están desprotegidos ante la voracidad capitalista.

 “El 90 % del conocimiento del Norte está privatizado, y los países empobrecidos deben pagar una renta para acceder a este. Pero el Norte no paga por apoderarse de los conocimientos del Sur”, manifestó Durán.

Asimismo, el viceministro resaltó que “las tecnologías, el saber, no serán libres, mientras haya desigualdades. En el capitalismo, el conocimiento ‘libre’ aumenta la tasa de ganancia de unos pocos, profundiza las desigualdades y contribuye a un mayor desarrollo del sistema del capital”.

Inventamos o erramos

Durante su intervención, el especialista en tecnologías libres y en seguridad informática y responsable de la Superintendencia de Servicios de Certificación Electrónica (Suscerte), Carlos Parra,  explicó que “lo que estamos viviendo hoy es el escenario ideal para innovar; desaprender y aprender; fortalecer la plataforma tecnológica de Venezuela, de cara a la nueva realidad, y minimizar los riesgos nacientes”.

Por su parte, Kenny Ossa, presidente del Centro Nacional de Tecnologías de Información (CNTI), indicó que el Gobierno de Venezuela impulsa nuevas políticas públicas en las áreas de ciencia y tecnología.

“El sistema Patria es un ejemplo perfecto del poder de los datos abiertos para una gestión eficiente. Este ha permitido la detección temprana de casos positivos de COVID-19 y su geolocalización”, enfatizó Ossa.

César Carrero, físico de la Universidad de los Andes (ULA), declaró que el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación debe trabajar en la construcción de herramientas tecnológicas soberanas que contribuyan al fortalecimiento de las organizaciones comunales y a caminar hacia un nuevo modelo de relaciones sociales.

La ingeniera en telecomunicaciones, Laura Colina, insistió en que la población no debe por alto las consecuencias de la pérdida de información: “La apropiación de las herramientas tecnológicas libres garantiza soberanía; así como la integridad de la información y disponibilidad para usarla, estudiarla, compartirla, mejorarla”.

“Las tecnologías libres, desde su filosofía colaborativa, permiten adaptar, en época de pandemia, el entorno laboral a propuestas innovadoras de reflexión, aprendizaje, creación y teletrabajo, frente al trabajo precarizado y fragmentado”, añadió Mariángel Molero, ingeniera de sistemas.

Respuesta ante situaciones críticas

José López, programador de la Universidad Nacional Experimental del Táchira (UNET) y de la ULA y especialista en Ciencias Aplicadas, informó que Venezuela cuenta con un sistema de “software” libre desarrollado para asistir en la gestión del conocimiento científico disponible en Internet, relacionado con redes de regulación genética en casos de COVID-19.

“En Mérida, construimos una herramienta bioinformática para la ciencia abierta, para recuperación y procesamiento de información extraída automáticamente de artículos científicos y bases de datos electrónicas en Internet”, subrayó  Jacinto Dávila, Dr. en Lógica e Inteligencia Artificial.

Igualmente, Marco Bastidas, investigador en biología molecular, aseguró que “con las redes y una visión amplia de fisiología viral, se podrían diseñar experimentos que permitan bloquear la replicación viral. El sistema de biopatrones que hemos creado no solo sería de utilidad para casos de SARS-CoV-2”.

En su discurso, Grisel Romero, doctora en Gestión de Investigación y presidenta del Observatorio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Oncti), cuestionó si la ciencia abierta responde al paradigma de la gestión social de la ciencia, la tecnología y la innovación o solo se busca hacer la misma ciencia.

“El debate sobre ciencia abierta es una oportunidad histórica para preguntarnos: ¿qué tan libre y abierta es esa ciencia?”, recalcó Romero.

Del mismo modo, el doctor en Ciencias de los Materiales y presidente del Centro de Investigaciones de Astronomía Francisco J. Duarte (CIDA), Pedro Grima, aseguró que el desarrollo de la ciencia del ciberespacio hoy es punta de lanza en todo el mundo pero sobre todo en Venezuela.

“Es necesario conformar redes que nos ayuden a protegernos de las amenazas cibernéticas, como el sabotaje petrolero, los ataques a la represa del Guri y a la refinería de Amuay”, agregó Grima.