Historia, cultura y etnodesarrollo en las comunidades negras del estado Bolívar

Prensa Mincyt/IVIC.-La recreación cultural (como consecuencia de la diáspora africana) de las comunidades afrovenezolanas debe entenderse mediante el análisis de los procesos histórico-culturales y, a su vez, demostrar que existe una diversidad cultural o heterogeneidad entre ellas.

En el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), específicamente en el Laboratorio de Procesos Etnopolíticos y Culturales del Centro de Antropología, se viene trabajando desde el año 1992 en conocer tanto el cómo piensan y actúan, así como cuáles son las creencias, tradiciones y costumbres de las poblaciones afrovenezolanas ubicadas específicamente en el noreste del estado Bolívar.

Con el proyecto “Historia, Cultura y Etnodesarrollo en las Comunidades Negras del Noreste del Estado Bolívar”, se pretende desde una perspectiva antropológica sociocultural entender y hacer seguimiento a la recreación e identidad cultural de las comunidades afrovenezolanas, mediante el análisis de sus procesos histórico-culturales y demostrar que existe una diversidad cultural o heterogeneidad entre ellas.

Se busca aprehender sobre la recreación, formación, permanencia y cambio cultural de y desde las comunidades afrovenezolanas dentro de la sociedad venezolana a la cual pertenecen, a partir del período colonial hasta el presente. Al mismo tiempo se busca revelar así la diversidad cultural o heterogeneidad que existe entre ellas, es decir, entre aquellas categorías analíticas desarrolladas como resultado de nuestras investigaciones que representan el ser de “negros cimarrones”, “negros libres”, “negros de plantaciones”, “negros urbanos”, “negros mineros”, etc. Por esto, los afrovenezolanos —o los afrodescendientes en América— no son todos homogéneos ni representan una sola cultura.

Para conocer más sobre esta investigación, entrevistamos a la antropóloga Bertha Pérez, jefa del Laboratorio de Procesos Etnopolíticos y Culturales del Centro de Antropología J.M. Cruxent del IVIC, quien expresó que la importancia de esta investigación para Venezuela y para las comunidades negras o afrovenezolanas se centra en que los afrovenezolanos se encontraban en un espacio social y académicamente invisibilizados, ignorando así sus contribuciones como autores y actores en el ámbito literario, folclórico y comunicacional (cine, telenovela y comercial) o siendo estereotípicamente representados como personajes en estos espacios.

“Los estudios afrovenezolanos obtuvieron un auge en la década de los años 60 y, como tal, los espacios académicos fueron desarrollándose e incrementándose paulatinamente. Como ejemplos de este último punto, se mencionan en el seno de la Universidad Central de Venezuela, las cátedras libres en el antiguo Instituto de Antropología e Historia, la Escuela de Sociología y Antropología y en la Escuela de Historia; la Biblioteca Nacional con el Centro de Estudios Africanos; Inidef (Instituto Interamericano de Etnomusicología y Folklore —y posteriormente Fundel, luego Fundación de Etnomusicología y Folklore; y ahora, Casa de la Diversidad Cultural), Taller de Estudios Afro-americanos Miguel Acosta Saignes en la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela, y Fundación Afroamérica, entre otros”, señala.

Mientras que muchos dejaron de existir -recalca la investigadora-, nuevos espacios se crearon a partir de la década de los 80, por ejemplo, en el entonces conocido Laboratorio de Etnología, Departamento de Antropología, IVIC. No obstante, se decidió posteriormente enfatizar los estudios sobre la afrovenezolanidad y, por ende, reestructurar las líneas de investigación del Departamento. Y es a partir del comienzo de la década de los años 90 que se funda el Laboratorio de Procesos Etnopolíticos y Culturales, Centro de Antropología, IVIC, desde donde “queremos rescatar el valor de estas sociedades y obviar esta invisibilización, la cual les negaba su presencia, participación y contribución como ciudadanos y como segmentos culturales de una sociedad como la venezolana que a partir del año 1999, con la nueva Constitución o Carta Magna, se caracterizó como multiétnica y pluricultural”.

“Por ello, los estudios académicos sobre los afrovenezolanos son importantes porque tienden un puente entre ellos y la sociedad establecida a favor de su visibilización, es decir, su presencia, participación y contribución como ciudadanos y como parte o representantes de esa sociedad multicultural y multiétnica. Y es a partir de este reconocimiento de y desde ambas partes que el Estado; por un lado, puede desarrollar políticas públicas más apropiadas a las necesidades de las comunidades afrovenezolanas y, por el otro lado, los afrovenezolanos pueden garantizar la reivindicación de sus derechos como ciudadanos y como segmento cultural de la sociedad venezolana multicultural y multiétnica”, indica la Dra. Bertha Pérez.

Dentro del proceso de estudio surge la interrogante: ¿por qué llevar a cabo esta investigación?, y según la información suministrada por la investigadora, este estudio es necesario porque debemos conocer y entender que la sociedad venezolana, en particular, es una sociedad compleja, es decir, multicultural y multiétnica, “(…) y si tenemos eso claro, se podrá generar, en concordancia con los lineamientos del Estado, las políticas públicas de desarrollo necesarias y apropiadas para estos pueblos y comunidades, integrando así esos conocimientos culturales propios del cómo ellos respectivamente se relacionan e interactúan entre sí y con su entorno eco-ambiental de acuerdo a los procesos histórico-culturales vividos”.

Otro elemento importante, enfatiza en que, “a través de estas investigaciones se promueve tanto la creación y desarrollo de nuevos paradigmas o en su defecto, se verifican los resultados obtenidos, para así darle continuidad a los mismos sobre esa diversidad cultural o heterogeneidad existente entre las comunidades afrodescendientes y su respectiva inserción en la sociedad establecida a la cual pertenecen y, por ende, unificar esfuerzos para evitar las redundancias no deseadas”, subraya.

Actualmente –enfatiza Pérez- las investigaciones que se vienen haciendo desde una perspectiva antropológica sociocultural se centran particularmente en el estudio amplio y profundo sobre una comunidad de descendientes de cimarrones (esclavos fugitivos) conocida como Aripao, ubicada en la región del Bajo Río Caura, municipio Sucre, edo. Bolívar. Aunque ha habido una especialización sobre el estudio de “negros cimarrones”, algunos miembros del Laboratorio llevaron también a cabo estudios en otras comunidades afrovenezolanas que representan aquellos que hemos denominados analíticamente como “negros libres” (Curiepe), “negros de plantaciones” (Chuao) y “negros urbanos” (sectores de Caracas).

“A partir de los conocimientos adquiridos a través del análisis e interpretación de los datos recolectados sobre Aripao, esta investigación no solo ofrece la oportunidad de aplicar una metodología comparativa con otras comunidades, sean estas afrodescendientes, indígenas o criollas, a nivel local, regional, nacional y global, sino también permite trascender y abordar otras temáticas pertinentes y relevantes, como el mestizaje, la multiculturalidad y la multietnicidad, la afrodescendencia, la negritud, el censo poblacional, entre otras, que atañen a esas realidades, imaginadas y reales, de las sociedades latinoamericanas, la sociedad venezolana y el ser venezolano, o lo que llamamos el ethos venezolano: imaginado y realidad, otro proyecto que se creó y se desarrolló como resultado de las investigaciones sobre la comunidad afrovenezolana y de descendientes de cimarrones, conocida como Aripao”.

En tal sentido, los investigadores deben examinar algunos procesos de recreación, formación, permanencia y cambio cultural de la comunidad de Aripao como ejemplo de una sociedad cimarrona dentro la diversidad afro y venezolana; las relaciones intra- e inter-étnicas a nivel local y regional que los aripaeños han creado; la interacción e inserción de esta comunidad en el ámbito regional, nacional y global; el papel del Estado y de organismos multilaterales en las relaciones entre los aripaeños y su entorno eco-ambiental dentro de un contexto de desarrollo endógeno; las situaciones de conflicto, negociación y resolución del conflicto entre los aripaeños y otros; y, finalmente, el sistema religioso y la cosmogonía de los aripaeños.

Aporte de la investigación para Venezuela y el mundo

Poco se conoce sobre la profundidad de las creencias y los comportamientos de las culturas venezolanas y esto conlleva a estudiosos a generar temáticas e investigaciones que respondan a estas curiosidades. Una respuesta a esto es el estudio sobre la “Historia, Cultura y Etnodesarrollo en las Comunidades Negras del Noreste del Estado Bolívar”.

Esta investigación genera como aporte aprehender y aceptar que Venezuela tiene una herencia africana, además de la indígena como la población originaria de América, a lo que efectivamente hace que nuestro país sea una sociedad multicultural y multiétnica.

La doctora Bertha Pérez comenta que, desde el año 2007 hasta el año 2011, “fuimos miembros asesores y participantes en la elaboración de la pregunta de autorreconocimiento étnico-racial de la población afrovenezolana para el Instituto Nacional Estadísticas (INE), así como en otros aspectos para el Ministerio del Ambiente, Ministerio del Interior y Justicia, Unicef e Inamujer desde la temática afrovenezolana. Y desde el ámbito mundial, esta investigación ha sido referencia en la contribución del conocimiento sobre las poblaciones afrodescendientes, sus generalidades y especificidades, y otras temáticas relacionadas a ellos, pero que se desprenden hacia un nivel más macro por el aporte que esta investigación representa en la interpretación de la diversidad cultural existente en las sociedades latinoamericanas”.

En tal sentido, el IVIC, como institución dedicada a la investigación de las ciencias básicas, así como a la docencia y las asesorías públicas y privadas, realiza investigaciones científicas que respondan a lo exigido por ella y, a su vez, en concordancia con los lineamientos establecidos por el Estado en referencia a las necesidades del país.

El IVIC no solo nos ofrece la infraestructura necesaria en donde hacer estas investigaciones –destaca Pérez–, sino también provee los recursos financieros asignados por el Ejecutivo para realizar las investigaciones pautadas, “en el caso del Centro de Antropología, el IVIC no solamente ha facilitado espacios físicos para llevar a cabo investigaciones científicas, docencia y asesorías, sino también ha distribuido sus recursos financieros para la adquisición de materiales de oficina y equipos, entre otros, además de viáticos para trabajos de campo y asistencias a congresos a nivel nacional e internacional. Igualmente, el IVIC ha apoyado financieramente no solo la formación del talento humano de acuerdo a sus lineamientos, sino también ha favorecido el ingreso de los mismos como empleados”, indica.

Logros obtenidos

Hasta los momentos la investigación generada por el Centro de Antropología del IVIC y su alta gama de profesionales ha originado la publicación, tanto en revistas como capítulos en libros académicos, internacionales y nacionales, sobre el tema de estudio, así como también el desarrollo de algunas publicaciones divulgativas.

Elaboración de informes técnicos sobre las asesorías públicas y privadas prestadas y, particularmente, la elaboración del libro, Tierra Negra, estilo atlas, publicado por ExxonMobil, en el cual hubo asesoramiento y participación directa para su publicación por parte de los investigadores. Otro logro importante generado es la creación de un espacio académico en el Centro de Antropología, IVIC, para la investigación básica y aplicada sobre comunidades afrovenezolanas en el año 1992 y, a partir del año 1996, el postgrado en Estudios Afroaméricanos, CEA-IVIC.

Investigaciones cercanas a la que desarrolla el Estado venezolano, a través del IVIC, es posible que se estén desarrollando bajo diversas circunstancias en diversos espacios, y al respecto la Dra. Bertha Pérez señala que gracias al énfasis que se genera en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela del año 1999, sobre la importancia de los afrodescendientes, se ha observado un reconocimiento oficial y por ende, la integración de los movimientos sociales afrodescendientes en la agenda oficial, así como la creación de nuevos espacios académicos, como por ejemplo la cátedra África de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) y un diplomado en el Instituto de Centro de Saberes Africanos, adscrito Altos Estudios, Pedro Gual, Cancillería de Venezuela.

“Celebro inmensamente la incorporación de lo africano en los Estudios Afromericanos, es decir, lo africano es parte de esa ancestralidad del afrodescendiente o del afrovenezolano en la América, porque es el deber ser. Y aunque haya divergencias teóricas (por ejemplo entre las “huellas de africanía” y el proceso de “etnogénisis”) entre estudiosos de la materia, la postura del Laboratorio no es de forma, sino más bien en el orden del cómo se procede y se aplica. Argumento que primero hay que entender el proceso de etnogénesis o recreación cultural de las comunidades afrodescendientes en el Nuevo Mundo antes de buscar las huellas de africanía”, indica.

No quisimos cerrar esta entrevista sin dejar por escrito el agradecimiento, por parte de la Dra. Bertha Pérez y del IVIC, a la gran cantidad de investigadores, que con el paso de los años han aportado con sus estudios, ideas, ilustraciones, licenciaturas.

Al respecto, Pérez hizo énfasis que actualmente se encuentran solo dos integrantes en el Laboratorio de Procesos Etnopolíticos y Cultures, la licenciada Yuliz Cañas, PAI; y la doctora Berta E. Pérez, investigadora asociada titular III; sin embargo, “quiero agradecer a todas y a cada una de las personas, quienes de una manera u otra, se integraron y brindaron aportes al Laboratorio a partir del año1994, ya sea como pasantes e inclusive como tesistas, o como colaboradores visitantes. Especialmente quiero agradecer a aquellos participantes por sus aportes significativos al Laboratorio y a los proyectos que todavía están en curso (1994-2020): M. Sc. Abel A. Perozo, PAI-IVIC; Paul Hurtado —PAI-IVIC; Carlos Chirinos —estudiante asistente (UCV), Ildemaro González —estudiante asistente (UCV); Patricia Ayala —estudiante asistente; Marcos Chiliberty —profesional en entrenamiento (UCV); Eloisa Ocando —estudiante asistente (UCV); Meyby Ugueto —estudiante graduado (CEA-IVIC); Karina Estraño —estudiante graduado (CEA-IVIC); Alberth Torres —estudiante graduado (CEA-IVIC); Natacha González —estudiante graduado (CEA-IVIC); Tamia Souto —estudiante asociado; Javier Mijares —estudiante visitante; Cristóbal Valencia —profesional en entrenamiento; Amarildo Ferreira Junior —estudiante tesista de posgrado; y Firat Ilim —colaborador visitante. Y más aún quiero agradecer a Yuliz Cañas —PAI-IVIC, tanto por sus aportes, así como su dedicación exclusiva, a los proyectos de este Laboratorio de los cuales ella forma parte como empleada del IVIC (Centro de Antropología J.M. Cruxent, Laboratorio de Procesos Etnopolíticos y Culturales) y como interlocutora entre el Laboratorio de Procesos Etnopolíticos y Culturales (Centro de Antropología J.M. Cruxent, IVIC) y Aripao, su comunidad natal”.

El reconocimiento de las culturas afrodescendientes en Venezuela abre camino a aceptar, más allá de lo desconocido, que entre ellas no solo hay una diversidad o heterogeneidad cultural, sino también la sociedad venezolana es multicultural y multiétnica.

Esto nos enfoca, desde el IVIC, a seguir escudriñando, científica-culturalmente a las poblaciones indígenas, afrovenezolanas y criollas, y nos conlleva continuar indagando sobre sus reglas de comportamientos y principios morales, aquellos que se han formado y se forman a través del paso del tiempo y permiten que se pueda discernir sobre los actos humanos, la personalidad y los hábitos como un hecho natural.