Cada prueba tiene su momento

¿Por qué es importante contar con sistemas alternativos para detectar el SARS-CoV-2?

Nerliny Carucí

La mayoría ha escuchado hablar de dos tipos de pruebas para el diagnóstico de COVID-19: las pruebas rápidas y las pruebas PCR.

Pero ¿cuál es la eficacia de cada una de ellas? Lo primero que debemos entender es que cada método diagnóstico tiene su momento, para detectar potenciales casos positivos del nuevo coronavirus.

Las pruebas rápidas son pruebas indirectas que determinan anticuerpos. Gregorio Sánchez, médico venezolano y doctor en Salud Pública, indica que las pruebas de diagnóstico rápido son pruebas inmunológicas «con capacidad de detectar, en una gota de sangre, la presencia de anticuerpos o la defensa del organismo humano ante la entrada del virus que produce infección y enfermedad».

Las pruebas de diagnóstico pueden ser utilizadas, desde el punto de vista clínico, para el diagnóstico de casos; o, desde el punto de vista epidemiológico, para conocer la dispersión de la infección en una comunidad determinada.

Desde el punto de vista clínico, la prueba rápida no sustituye a la prueba molecular o PCR, que es la prueba de reacción en cadena de la polimerasa, cuya tecnología permite amplificar o copiar, muchas veces, el genoma del virus.

El doctor en Virología Héctor Rangel, especialista del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), confirma que la prueba PCR es el único método que determina la carga viral.

«La PCR es nuestro método confirmatorio, porque es una metodología que detecta la presencia del virus. Es una prueba directa. Al detectar una muestra positiva por PCR, no hay duda de que el virus está presente en ese paciente», hace hincapié Rangel.

Palmira Guevara, doctora en Biología Celular, investigadora de la Universidad Central de Venezuela, explica por qué con la prueba molecular la certeza del diagnóstico es mayor: «La PCR delata la presencia del virus, pero desde su propio material genético. Eso significa que detecta su ARN; es decir: que esas partículas virales deben estar presentes. Haya sintomatología o no, te dice que está el genoma ahí presente. ¡Eso es fundamental!».

Períodos de ventana

Estudios científicos han demostrado que una sola partícula viral SARS-CoV-2 puede hacer hasta 100 mil copias de sí misma, en apenas 24 horas.

Nuestro sistema inmune tarda entre dos y tres semanas en desarrollar una respuesta contra el nuevo coronavirus, con la expresión de anticuerpos.

El científico Héctor Rangel aclara que, «cuando nos enfrentamos a una infección por algún tipo de patógeno, el organismo monta, inicialmente, una respuesta de tipo celular; posterior a esta respuesta, se monta una respuesta humoral. Estas respuestas tienen períodos de tiempo diferentes: usualmente, la respuesta humoral tarda más y, en el caso de SARS-CoV-2, se ha visto que esta respuesta puede tardar entre 7 y 11 días».

Este período, entre el momento cuando se da el contacto con el virus y se inicia la infección y el momento en el cual se encuentran los anticuerpos en respuesta a dicha infección, se le conoce como «período de ventana». Una manera de acortar el período de ventana, para poder mejorar el diagnóstico, es con las pruebas moleculares. Según Héctor Rangel, mediante las pruebas de PCR, se puede acortar este lapso hasta por cuatro días.

La prueba PCR tiene la posibilidad de detectar mayor número de casos, en las etapas tempranas de la infección. Pero, como aclara el investigador Gregorio Sánchez, las pruebas rápidas o de anticuerpos son y han sido muy útiles en la situación de Venezuela, en la que la mayoría de los pacientes son asintomáticos: no demuestran ningún malestar, ni desarrollan proceso crónico. Esto significa que la mayoría son positivos al SARS-CoV-2, pero no a la COVID-19.

«Como no presentan síntomas, al estudiar un individuo porque es contacto o porque voluntariamente se quiso hacer la prueba, o en el paso de frontera lo quisimos diagnosticar, aparecen positivas en las pruebas de diagnóstico rápido, lo que evidencia que tiene respuesta a la enfermedad», precisa Gregorio Sánchez.

Estrategia patria contra la COVID-19

En Venezuela, contamos con los dos sistemas alternativos de diagnóstico que acabamos de mencionar: las pruebas serológicas y las pruebas PCR que se complementan entre sí. Sin embargo, tal como lo ha evidenciado la ciencia y la experiencia de otros países, la cobertura diagnóstica no es suficiente para detener la expansión del nuevo coronavirus. Por esa razón, nuestro país ha implementado una estrategia integral para proteger la salud colectiva. Esta estrategia incluye: cuarentena social oportuna y otras formas de distanciamiento físico, uso obligatorio de mascarillas, higiene de las manos, cordones sanitarios fronterizos y un cerco epidemiológico, activado a partir de encuestas en el sistema Patria.

Las encuestas de la plataforma Patria, según el biólogo Éder Leonidas Peña, han sido determinantes para el diagnóstico de COVID-19. Este investigador subraya que este sistema registra algunos indicadores sobre la posible exposición de la población a fuentes del patógeno.

«Las encuestas son importantes porque, cada vez que la gente las llena, identifican gente que tiene coronavirus o se sospecha que tienen el virus, gente que entró al país recientemente y no se ha aplicado las pruebas, gente que ha tenido contacto con otras personas que han llegado de viaje; eso ayuda a hacer un paneo de cómo se está comportando la salud de la población», valora Peña.

Ciencia y conciencia

Sobre las respuestas de Venezuela frente a la COVID-19, el médico Gregorio Sánchez, quien es integrante del Consejo Presidencial de Ciencia y Tecnología, menciona dos componentes en la respuesta ante la COVID-19.

«Una respuesta necesaria pero no suficiente —detalla Sánchez—, que es la respuesta sanitaria para la prevención, el ataque y el control de la enfermedad: la articulación de todos los establecimientos de salud, del sistema de vigilancia epidemiológica y de los organismos regulatorios para la promoción de la salud, la prevención de casos de COVID-19, y el diagnóstico temprano, para su tratamiento, su recuperación y su rehabilitación».

La otra respuesta es la social. Sánchez insiste en que quienes más han hecho durante esta pandemia han sido los pueblos, especialmente los que pudimos tomar previsiones.

El entendimiento del momento histórico por parte de los pueblos es el principal elemento que se suma a la actividad gubernamental y científica contra la actual pandemia provocada por el SARS-CoV-2.