Sistema 1 x 10 del Buen Gobierno nace con sustento científico

Prensa Mincyt/Karina Depablos.- Este viernes 20 de mayo, el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció el lanzamiento del sistema 1 x 10 del Buen Gobierno, iniciativa desarrollada con propuestas comunitarias y recomendaciones científicas.

En transmisión nacional de radio y televisión, el jefe de Estado explicó que el 1x 10 es una operación de carácter cívico, militar y policial para dar respuesta y solución en tiempo real a las necesidades y problemas de la población.

Desde el Poliedro de Caracas, Nicolás Maduro indicó que el método 1 x 10 tiene como objetivo atender los problemas reales de la gente, para priorizar los problemas y que no se queden sin respuesta, sobre todo los referentes a los servicios públicos y a los requerimientos de las comunidades.

“Hoy, 20 de mayo, ha llegado la hora de un buen gobierno, de un nuevo gobierno, de una mejor manera de ejercer el poder popular y el poder político. Todos debemos incorporarnos en el sistema 1 x 10 para trabajar con el pueblo. Hoy somos más fuertes que hace 5 años; hoy estamos en mejores condiciones, por eso es que hoy se activa el 1 x 10 del Buen Gobierno para revolucionarlo todo, adquirir una nueva energía con el pueblo y a garantizar las victorias de estos años de democracia de batalla y es hora de que el pueblo asuma las riendas”, manifestó.

Durante su discurso, el mandatario nacional enumeró las seis líneas estratégicas de acción del sistema 1 x 10 del Buen Gobierno, estas son: uno, avanzar y consolidar la recuperación económica integral del país; dos, garantizar la atención social, el socialismo; tres, asegurar el derecho al ambiente, a la ciudad y a los servicios públicos; cuatro, garantizar y promover la participación del poder popular para el buen gobierno; cinco, defender la soberanía, la integridad y la paz nacional; y, seis, consolidar un nuevo sistema de justicia y de seguridad colectiva.

Estudiantes del Colegio Jesús Adolescente de Miranda participaron de la actividad «El IVIC va a tu escuela»

Prensa Mincyt/IVIC/Edith García.- En el marco del Día Internacional de la Diversidad Biológica a celebrarse el próximo 22 de mayo, la Unidad de Diversidad Biológica y la Oficina de Socialización del Conocimiento Científico del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) realizaron la actividad denominada “El IVIC va a tu escuela: una mirada a nuestra biodiversidad y el cambio climático”.

En esta oportunidad, los estudiantes de segundo año del Colegio Jesús Adolescente, del municipio Carrizal del estado Miranda, conocieron sobre la importancia de la biodiversidad, la descripción de Venezuela como un país megadiverso, las amenazas que la flora y fauna enfrentan debido a las actividades humanas, y el clima; así como los peligros que enfrenta la pesca artesanal ante la crisis climática, el uso de modelos espaciales para comprender los cambios históricos del clima y cómo estos han afectado la distribución de los ecosistemas.

Dinora Sánchez, jefe de la Unidad de Diversidad Biológica del IVIC, explicó que este evento tiene como propósito empoderar a los estudiantes de toda la información para su arraigo, concienciación de su papel como ciudadanos responsables con el ambiente. “Esta actividad busca inspirar la curiosidad científica en los estudiantes que actualmente realizan sus proyectos escolares de investigación sobre la crisis climática”, dijo la experta.

El Día Internacional de la Diversidad Biológica fue decretado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con el firme propósito de crear conciencia acerca de la importancia que tiene la biodiversidad para los seres humanos y la necesidad de cuidarla y preservarla para las futuras generaciones.

Científicos venezolanos predicen con modelos de simulación efectos de eventos climáticos regionales

Prensa Mincyt/IVIC/Edith García.- Bajo el liderazgo del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), un grupo nacional e internacional de científicos y expertos han venido trabajando en la problemática de las crisis ambiental planetaria, logrando generar modelos de simulación confiables que permiten predecir las dinámicas y efectos de eventos climáticos extremos como las grandes sequías o pulsos especialmente intensos de lluvias y que afectan actualmente, no sólo el territorio nacional, sino vastas regiones de Sudamérica y del planeta.

Dirk Thielen, jefe del Laboratorio de Ecología del Paisaje y Clima del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas e investigador principal de estas investigaciones, señaló que la crisis climática planetaria actual ha sido suficiente para incrementar la frecuencia, intensidad y duración de ondas de calor en aguas de distintas regiones oceánicas. La ocurrencia de dichas ondas es un fenómeno muy reciente e inédito, con capacidad de intensificar aún más el ciclo global del agua, incluida alteraciones importantes en la variabilidad de las precipitaciones monzónicas y la generación de intensas sequías o lluvias extremas en las regiones continentales, generando así una nueva realidad climática global, no prevista en ninguno de los modelos preexistentes, añadió el investigador.

El estudio de esta nueva realidad climática es muy complejo y requiere de un acercamiento interdisciplinario y multiescalar. Se trata de una problemática global, por lo que también se requiere de un esfuerzo internacional.

En este sentido, bajo el liderazgo del Laboratorio de Ecología del Paisaje y Clima y en representación del IVIC, se estructuró un grupo de investigadores representando las más importantes instituciones de investigación y universidades de Brasil, Ecuador, Alemania y Venezuela. Para la fecha, ya se cuenta con importantes descubrimientos relativos al origen, la dinámica, el pronóstico y los efectos de una nueva realidad de extremos climáticos, para Venezuela y Sudamérica. Estos han sido debida y formalmente divulgados, no solo a la comunidad científica, sino a los propios decisores políticos.

“Nuestros modelos no están diseñados para simular escenarios climáticos de un futuro lejano, están dirigidos para entender y atender la nueva realidad de extremos climáticos que nos afecta hoy. No son modelos meteorológicos, son climáticos. Su aplicación permite la identificación y pronóstico oportuno de fuentes de variabilidad climática con capacidad de afectar el funcionamiento de importantes biomas en Sudamérica”, señaló el experto.

Tal y como lo confirman las investigaciones lideradas por el Laboratorio de Ecología del Paisaje y Clima, los modelos lograron predecir con meses de antelación la megasequía que afectaría al Pantanal, el humedal más grande del planeta. Este importante centro de biodiversidad se encuentra, desde mediados del 2019 y hasta el presente, afectado por una de las peores sequías en su historia.

También sirvió para predecir que la sequía extrema se extendería, como en efecto sucedió, al resto de la cuenca del río Paraná, la segunda cuenca más importante de Sudamérica. Muy severas han sido catalogadas las afectaciones en la producción agrícola, en el tráfico fluvial y en la generación hidroeléctrica en países como Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay.

“Los resultados de nuestra más reciente actualización señalan que, producto de una intensificación de las temperaturas marinas del Hemisferio Norte, se ha generado una onda de calor oceánica casi permanente en aguas del noreste del Pacífico. Según nuestros modelos, las teleconexiones resultantes reforzarían la condición de sequía extrema que afecta actualmente la cuenca del Paraná y vastas regiones de Sudamérica”, afirmó Thielen.

Los efectos de la nueva realidad climática en la dinámica de los fenómenos El Niño y La Niña especialmente intensos y las anomalías de precipitación resultantes a lo largo de la costa del Pacífico y del frente caribeño de Sudamérica, también han sido considerados por estudios liderados desde el IVIC.

“Actualmente, realizamos los ajustes a los modelos para que su aplicabilidad se extienda al seguimiento de las tendencias y al pronóstico, en tiempo real y de manera continua, de eventos climáticos extremos con capacidad de afectar aquellas actividades humanas orientadas al logro de la seguridad alimentaria, seguridad energética y seguridad sanitaria. Información altamente estratégica en la evaluación de situaciones de vulnerabilidad y riesgo, así como en la identificación de las prácticas de adaptación y mitigación más acertadas”, concluyó Thielen.

Los resultados del presente estudio brindan evidencia sólida que puede ser utilizada en diferentes niveles de toma de decisiones (desde el local hasta el global) para identificar las prácticas de manejo más acertadas y lograr de manera efectiva la conservación de los espacios naturales y la sostenibilidad de las actividades humanas.