“El satélite Miranda ha dado la talla en 10 años de trabajo continuo”

Prensa Mincyt/ABAE/Karina Depablos.- El primer satélite de observación remota de Venezuela,  VRSS-1 (Miranda), fue lanzado el 28 de septiembre de 2012, en alianza con la República Popular de China, desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, en la provincia noroccidental de Gansu, durante el mandato del presidente Hugo Chávez.

Miranda está destinado a brindar información estratégica en áreas como planificación urbana y agrícola, salud, energía, seguridad alimentaria, gestión de riesgos socionaturales, vigilancia de fronteras, control de cultivos ilícitos, así como el uso sustentable de los recursos naturales.

De acuerdo con Cristóbal Alvarado, jefe de Proyecto de la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE), a la fecha, el satélite Miranda ha capturado 656 923 imágenes del territorio venezolano y el resto del mundo, las cuales han facilitado la gestión gubernamental, así como la toma de decisiones y la creación de políticas públicas.

“Las imágenes son de alta resolución. Venezuela también ha utilizado estas imágenes satelitales, la tecnología espacial, en experiencias productivas para la cooperación agrícola, la exploración minera, el catastro venezolano y las misiones sociales. Estos satélites tienen plataformas particulares para una vida útil de 5 años, sin embargo, el satélite Miranda ha dado la talla en 10 años de trabajo continuo”, expresó.

En este sentido, Alvarado indicó que, gracias a las valiosas cámaras del satélite Miranda, Venezuela cuenta con un banco de datos excepcional de todo el territorio nacional.

“Empleamos la ciencia y la tecnología espacial para el bienestar de la población. Con esas cámaras podemos barrer el territorio venezolano cada semana. Tenemos los datos de todo el territorio de nuevo y así lo hemos tenido durante 10 años de trabajo.  Es un banco de datos maravilloso que todavía se sigue alimentando y continuará proveyendo datos al Gobierno venezolano. Con orgullo puedo decir que la ABAE posee el banco de datos satelitales más grande del país”, apuntó.

Por su parte, Adolfo Godoy, presidente de la ABAE, aseveró que pocos países de la región cuentan con la tecnología espacial que posee Venezuela, además, destacó que los satélites de observación remota del país son controlados por personal 100 % venezolano.

“El presidente Nicolás Maduro continúa apoyando el programa espacial del país. Con los satélites se impulsa la soberanía científico-tecnológica, así como el uso del pacífico del espacio ultraterrestre. Venezuela ahora cuenta con todas las aplicaciones para manejar un sistema completo de percepción remota.  Eso nos da un mayor dominio, una mayor capacidad de dar respuesta a los problemas de la nación, para poder tomar decisiones estratégicas y oportunas que generen bienestar colectivo”, subrayó.

Godoy añadió que los satélites han brindado una gran oportunidad de formación de talento criollo, así como de fortalecimiento de la transferencia tecnológica con países aliados como China.

“La transferencia de conocimiento ha sido extraordinaria. Colaboramos con las instituciones públicas y privadas. Multiplicamos los conocimientos en las escuelas. El satélite es operado en su totalidad, en su planificación orbital, por venezolanos. Al igual que el procesamiento de las imágenes, el uso de los datos espaciales y el aprovechamiento de todo lo que se genera con las imágenes satelitales”, detalló.

En tanto, José Gregorio Araujo, director de Sistemas Espaciales de la Estación Terrena de Control Satelital, ubicada en la Base Aeroespacial Capitán Manuel Ríos de El Sombrero, estado Guárico, expresó su satisfacción por pertenecer al equipo de profesionales venezolanos que operan el satélite Miranda desde sus inicios en el año 2012.

Explicó que la estación de Guárico tiene como función controlar y mantener en órbita los satélites de observación remota de Venezuela. “Nuestro trabajo fundamental es mantener supervisión constante, control y maniobra en descarga de imágenes, tomas que se hacen durante toda la vida del satélite. Dentro de los objetivos más importantes es que cerca de 100 personas, profesionales criollos, realizan el monitoreo constante, el envío de planes de misión, inyección de órbita de los satélites”, dijo Araujo.

“Me siento orgulloso porque, entre muchas otras funciones, tenemos la capacidad de ayudar al mundo con nuestros satélites Miranda y Sucre. Por ejemplo, hemos ayudado en situaciones inesperadas, catástrofes naturales, donde se ponen en riesgo vidas humanas. Nos enorgullece también que nuestro producto, nuestro trabajo, lo usa cualquier empresa del Estado venezolano, ya sea pública o privada. Cualquier ministerio usa nuestro producto que son las imágenes satelitales para la planificación y desarrollo urbanístico, para poder planificar la siembra que se desarrolla dentro del territorio, para defensa, mantener esos límites de frontera, ver la migración y el desplazamiento de la población”, manifestó.

Jiménez-Ramírez: “La salud es un área priorizada en Venezuela”

Prensa Mincyt/Karina Depablos.- Este martes, 27 de septiembre, la vicepresidenta de Ciencia, Tecnología, Educación y Salud, Gabriela Jiménez-Ramírez, aseguró que la salud es una forma de expresar la vida y la esperanza, por lo que el Gobierno nacional ha dirigido sus esfuerzos a esta área prioritaria.

Durante una jornada de trabajo sobre los avances de las Brigadas Comunitarias-Militares para la Salud (Bricomiles) en La Guaira, Jiménez- Ramírez comentó que la salud también comienza desde los procesos educativos, desde el hogar, la comunidad y las aulas de clase.

“La salud es un área priorizada en Venezuela. Las Bricomiles nos permiten conformar equipos de trabajo en el territorio. Permiten el reencuentro y la complementariedad con nuestra Fuerza Armada, con la organización popular, con los movimientos de base, con la misión cubana. Este trabajo colectivo es una herramienta para superar las dificultades. Estamos dispuestos a cumplir con la instrucción del presidente Maduro de recuperar todos los espacios de los hospitales y ambulatorios del país”, expresó desde el Centro de Diagnóstico Integral (CDI) Dora Mercedes González.

Informó que en el estado La Guaira fueron recuperados y dotados 15 ambulatorios y 8 CDI en un trabajo conjunto con las autoridades locales y el poder popular organizado en las Bricomiles, con el objetivo de brindar atención integral al pueblo.

“Comenzamos las visitas, las inspecciones en las áreas de salud comunitarias, desde el territorio, para identificar los elementos fundamentales de la salud, y promover los buenos hábitos. Nos acompaña también el Fondo Nacional de Ciencia y Tecnología porque la instrucción al Consejo Científico Presidencial es que las líneas de investigación de Venezuela estén orientadas a las necesidades del país y del pueblo así como a los elementos que atentan contra los hábitos del capitalismo, que afectan la salud, desde la alimentación. Debemos fomentar el reencuentro y la recreación como una actividad para la solidaridad, la amistad, el amor y la esperanza”, enfatizó.

La vicepresidenta agregó que, este lunes 3 de octubre, comenzará un proceso de profundización del plan de vacunación de los niños, las niñas y el personal docente en las escuelas de todo el país.

“El ejercicio que hacemos con las Brigadas Comunitarias-Militares para la Educación y la Salud es este mismo ejercicio por la paz; es el mismo ejercicio por la vida y es un ejercicio de amor por nuestro pueblo y por la patria”, puntualizó.

Estudio venezolano confirma que incendios incrementan partículas contaminantes en la atmósfera

Prensa Mincyt/IVIC/Edith García.- Un estudio realizado por el Centro de Ciencias Atmosféricas y Biogeoquímica del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), sobre mediciones de partículas atmosféricas de diámetro menor a 2.5 µm (PM2.5),  y del carbono negro (eBC) presente en ellas, fue publicado recientemente en la revista “Elementa: Science of the Anthropocene”.

Las mediciones se realizaron en el Distrito Metropolitano de Caracas (La Carlota) y en la zona suburbana de Altos de Pipe (Miranda), desde junio de 2018 a octubre de 2019 y se utilizó instrumentación del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) y del Instituto Leibniz de Investigación Troposférica (Tropos) de Alemania, para medir PM2.5 y carbono negro en la atmósfera.

El estudio permitió evaluar la variabilidad diaria, semanal y estacional de PM2.5 y eBC; además, identificar sus posibles fuentes de origen e inferir el impacto local y regional con respecto a la contaminación del aire y el transporte de masas de aire a mayor escala.

Asimismo, los resultados de PM2.5 obtenidos, en ambos sitios de estudio, se compararon con los valores límite establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2021. Los promedios anuales de PM2.5 de ambos sitios de medición están por encima del valor límite anual de la OMS (5 µg m–3). Además, el valor límite (15 µg m–3), para el promedio de 24 h de PM2.5, se supera durante los eventos de quema de biomasa (época seca), siendo para el sitio urbano y suburbano forestal 27 ± 18 µg m–3 y 28 ± 21 µg m–3, respectivamente.

Dados estos resultados se sugiere que se debe establecer una regulación de la calidad del aire para PM2.5 en Venezuela. La regulación de PM2.5 se vuelve crucial considerando que, de las enfermedades y lesiones más comunes a nivel mundial, las infecciones de las vías respiratorias superiores tienen los más altos impactos en cuanto a la prevalencia, la incidencia, los años de vida con discapacidades y los costos socioeconómicos.

El carbono negro proviene de la quema de combustibles fósiles (gasolina, diésel) y de la quema de biomasa (incendios forestales). Como una de sus características principales, estas partículas actúan igual que los gases de efecto invernadero atrapando calor en la atmósfera baja, contrario a lo que otro tipo de partículas hacen, de acuerdo con la información suministrada por Loreto Donoso, jefa encargada del Centro de Ciencias Atmosféricas y Biogeoquímica.

“Es primera vez que se hace este tipo de estudio de mediciones continuas, en estas latitudes, sobre la concentración de carbono negro y de PM2.5. Estas partículas, en relación con la salud humana, tienen la característica de poder ser inhaladas, llegar al sistema respiratorio profundo, y en algunos casos, arrastrar compuestos cancerígenos, absorbidos a su superficie”, detalló la investigadora.

La medición continua de PM2.5 permite poder realizar alertas tempranas, en caso que las concentraciones sobrepasen las normas de calidad de aire. En especial por el efecto que hay en la época seca producto de los incendios (quema de biomasa), y de la mayor acumulación en la troposfera baja producto de la meteorología particular de Caracas en la época seca. “Esta hace que la dispersión vertical del aire no sea tan eficiente como en época de lluvias, porque la época seca coincide con el invierno del hemisferio norte, de allí se desplazan capas frías de aire que impiden un movimiento vertical eficiente que permitirá una dilución de las emisiones locales”, explicó Loreto Donoso.

Para ver el estudio publicado: https://doi.org/10.1525/elementa.2022.00024